El ecopacifismo germano resucita

Patricia Baelo BERLÍN

ACTUALIDAD

Oliver Berg | DPA

Hasta 8.000 personas han protestado contra la tala de Hambach, donde el gigante RWE quiere extender sus extracciones de lignito

24 sep 2018 . Actualizado a las 11:48 h.

Multitudinarias sentadas, marchas y plantaciones de árboles. Las escenas que se viven estos días en Hambach recuerdan más que nunca a las protestas ecopacifistas contra la energía atómica que tomaron las calles de Alemania en las décadas de los setenta y ochenta. Las mismas que supusieron el caldo de cultivo para la creación de un partido político, los Verdes, que lleva varias legislaturas de capa caída y sumido en una crisis de identidad. Sin embargo el movimiento ecologista está cobrando fuerza, a raíz de la inminente deforestación del bosque, que con casi 12.000 años de antigüedad se ha convertido en un símbolo.

A pesar de las órdenes de desahucio, desde el 2012 el Gobierno alemán permitía a unos 150 activistas continuar ocupando Hambach, situado en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia. Hasta que el gigante energético RWE, que ya ha explotado la mitad de los 85 kilómetros cuadrados que abarcaba la zona en los ochenta, se ha propuesto extender sus extracciones de lignito a cielo abierto. Ello requiere más excavaciones a partir de otoño. Por eso, el 13 de septiembre las autoridades renanas procedieron al desalojo forzoso del bosque, con la excusa de que las construcciones no cumplen la normativa.

Según fuentes oficiales, han sido desmanteladas 39 de las 50 casetas de madera instaladas por los ecologistas que residen entre las ramas de los árboles para impedir las talas, que responden a una gestión deficiente por parte del Ejecutivo de Angela Merkel. Tras la catástrofe en la central japonesa de Fukushima en el 2011, la canciller alemana acordó un apagón nuclear paulatino, que deberá culminar con el cierre del último reactor, previsto para el 2022. Una decisión sin precedentes que fue aplaudida, aunque ha ralentizado los planes de abandonar el carbón, extremadamente contaminante.