200.000 gritos de ayuda en Indonesia

El Gobierno admite los fallos en el aviso de la tragedia mientras sigue el rescate

Un barco pesquero acabó varado en tierra firme en la localidad de Wani, una de las más afectadas por el tsunami
Un barco pesquero acabó varado en tierra firme en la localidad de Wani, una de las más afectadas por el tsunami EFE

redacción / la voz

La lista de muertos por el tsunami de Célebes no para de crecer. La ayuda internacional empezó a llegar este lunes a la zona cero de la mayor tragedia del país desde el 2004. 1,4 millones de la Unión Europea, algo más de 2 del Reino Unido, diez bomberos, sanitarios y rescatadores de Bomberos Unidos Sin Fronteras... Todo es poco para contener la catástrofe que ya acumula más de 1.200 fallecidos y en el que las autoridades locales son incapaces de precisar el número final de víctimas. «Crecerá enormemente», explican desde el Gobierno.

La petición de ayuda internacional de Indonesia también activó a otros organismos internacionales. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estimó este lunes que 191.000 personas en Indonesia necesitan ayuda humanitaria urgente tras el terremoto y el tsunami en la isla de Célebes. Entre ellas hay 46.000 niños y 14.000 personas mayores así como la población que vive lejos de los centros urbanos, más vulnerable, indica la ONU.

;
Miles de indonesios intentan salir de Palu tras la crisis humanitaria Los aviones del ejército están evacuando a 1.500 personas al día, con preferencia para heridos, niños y mujeres

En la zona de la catástrofe falta lo más básico. El director de las tropas de rescate de la ciudad de Palu, Nugroho Budi Wiryanto, señaló que apenas hay «maquinaria pesada y combustible. Esto nos dificulta mucho la búsqueda de víctimas».  

«Nadie nos ha ayudado»

Algunos residentes de Palu, la capital de la provincia de Sulawesi Central, la más afectada, se quejaron de la falta de ayuda. «Mi casa se movió varios metros de la posición original. «No pude salvar a mi mujer, yo mismo recogí su cuerpo. Nadie ha venido a ayudar y nos ha dado ayuda, ni siquiera un vaso de agua», decía a la emisora Metro TV.

«No tenemos mucha comida. Solo pudimos tomar lo que teníamos en casa. Y necesitamos agua potable», declaró a la AFP Samsinar Zaid Moga, una mujer de 46 años.

«Lo más importante son las tiendas, porque ha llovido y hay muchos niños aquí», añadió su hermana, Siti Damra.

La oenegé Oxfam prevé aportar ayuda a, potencialmente, 100.000 personas, alimentos instantáneos, equipos de purificación del agua y de tiendas, indicó Ancilla Bere, una responsable de esa organización en Indonesia.  

Solo media hora de alerta

Al mismo tiempo, las autoridades indonesias se defienden de las críticas por el mal funcionamiento del sistema de alerta. Dwirkorita Karnawati, la directora de la Agencia de Climatología, Meteorología y Geofísica (BMKG), justificó la decisión de levantar la alerta de tsunami tras solo media hora en vigor en la noche del viernes.

«La playa de Palu Karnawati fue golpeada por tres olas al atardecer. Eso ocurrió en dos minutos y medio», dijo Karnawati al Jakarta Post. La alerta de tsunami se levantó después, aseguró intentando justificar los errores de coordinación del Gobierno.

Comentarios

200.000 gritos de ayuda en Indonesia