May aún ve posible un acuerdo sobre el «brexit» pese al escollo de la frontera con Irlanda

La primera ministra británica iniste en mostrarse optimista ante el Parlamento y dice que las diferencias entre Londres y la UE no deben llevar a un «brexit» sin acuerdo


«Sigo creyendo que un acuerdo negociado es el mejor resultado tanto para Reino Unido como para la Unión Europea. Sigo creyendo que tal acuerdo se puede alcanzar y ese será el espíritu con el que continuaré trabajando con nuestros socios europeos». Estas fueron algunas de las palabras de la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, en su intervención de urgencia ante la Cámara de los Comunes. A dos días del inicio de una cumbre crucial en Bruselas May informaba ante el Parlamento del estado de las negociaciones con un mensaje claro: las diferencias entre Londres y la UE sobre la frontera norirlandesa después del Brexit no deben llevar a una salida sin acuerdo.

«No creo que Reino Unido y la UE estén muy alejados (en sus posturas)», ha dicho ante el Parlamento, antes de recalcar que «hay que trabajar juntos para hacer efectivo el acuerdo» sobre la frontera, recoge Europa Press. 

Tusk ve «más probable que nunca» terminar sin acuerdo 

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha afirmado justo lo contrario. En declaraciones recogidas por Efe, Tusk advirtió de que la posibilidad de que el Reino Unido salga de la UE sin un acuerdo es «más probable que nunca». «Debemos mantenernos esperanzados y determinados, porque hay buena voluntad para continuar las conversaciones en ambas partes. Pero al mismo tiempo, dada nuestra responsabilidad, debemos preparar a la UE para un escenario sin acuerdo, que es más probable que nunca», escribió Tusk en su tradicional carta de invitación a la cumbre a los líderes de los Veintiocho.

No obstante, insistió también en que el hecho de que se esté preparando esta posibilidad «no debe apartarnos de hacer todos los esfuerzos para conseguir el mejor acuerdo posible».

La UE veía en la cumbre de esta semana la «hora de la verdad» para alcanzar un compromiso, pero el domingo una nueva ronda de negociaciones se cerró sin resultado y no se prevén nuevas conversaciones antes del miércoles, cuando está prevista una cena de mandatarios. El presidente francés Emmanuel Macron, cuyo país es uno de los que más presionan a May, se mostró tranquilizador y aseguró «que podemos avanzar» gracias a «la inteligencia colectiva». Varios de los ministros de Relaciones Exteriores europeos reunidos en Luxemburgo, entre ellos el español Josep Borrell, insistieron en que todavía hay tiempo para llegar a un entendimiento pero, por si acaso y tal y como informa la agencia AFP, la UE está acelerando los preparativos de cara a una separación sin acuerdo, explicó en Bruselas el portavoz de la Comisión Europea Margaritis Schinas.

May en cambio se ha presentado ante la cámara optimista hacia la posibilidad de un acuerdo. «No podemos dejar que este desacuerdo descarrile las expectativas de un buen acuerdo y nos deje con un resultado sin acuerdo que nadie quiere», ha señalado May, que ha recordado que «un acuerdo negociado es el mejor resultado para Reino Unido y la UE».

El problema irlandés

La frontera con Irlanda sigue siendo el principal escollo para May. Ambas partes, como recuerda AFP, quieren evitar el retorno de una frontera clásica entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda para no debilitar el acuerdo de paz de 1998. A falta de una solución mejor, Bruselas abogaba por mantener a Irlanda del Norte en la unión aduanera y en el mercado único europeo. Esta propuesta, conocida como «backstop» («red de seguridad»), figuraba en el acuerdo provisional de diciembre, pero Londres la rechaza ahora. Afirma que comprometería la integridad territorial de Reino Unido, al crear una barrera administrativa entre Irlanda del Norte y el resto del país, y propone un «arreglo aduanero temporal», que consistiría en que todo el Reino Unido permaneciese de forma transitoria en la unión aduanera. 

Los europeos se oponen por su parte a dar a los británicos un «acceso a la carta» al mercado único y al espacio aduanero sin asumir al mismo tiempo las obligaciones, máxime cuando el rechazo a la libre circulación de personas fue uno de los catalizadores de la votación del Brexit en 2016.

May ha dicho que «quiere ser capaz de mirar a los ojos al pueblo británico y decir que esta solución es temporal», pero ha indicado que «la gente está preocupada con razón sobre lo que se prevé temporal pueda ser un limbo permanente». «No vamos a quedar atrapados de forma permanente en un territorio con una aduana única incapaz de alcanzar acuerdos comerciales significativos», ha sostenido. «Crear cualquier tipo de frontera aduanera entre Irlanda del Norte y el resto de Reino Unido significaría un cambio fundamental en la experiencia diaria para los comercios en Irlanda del Norte, con el potencial de afectar a los trabajos y las inversiones».

Por ello, ha indicado que «se está entrando en la fase final de las negociaciones» y que «deben prevalecer las cabezas frías y calmadas», al tiempo que ha destacado «progresos reales en las últimas semanas» sobre estos puntos. May se ha mostrado optimista y ha querido destacar los buenos progresos logrados hasta ahora. «La forma del acuerdo sobre la inmensa mayoría del acuerdo de retirada (...) está clara», ha recalcado.

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