¿Cuántos apoyos tiene por ahora Sánchez para sacar adelante los Presupuestos?

PSOE y Podemos trabajan a destajo para tratar de contrarrestar el voto en contra de PP y Ciudadanos sobre sus cuentas. Algunos partidos ya han ofrecido al Gobierno su apoyo a las cuentas públicas, pero otros se muestran cautos. Esta es la situación que los socialistas se encontrarán en el Congreso


Pablo Casado se plantará en Bruselas en los próximos días con un único objetivo: tumbar las cuentas públicas que Pedro Sánchez y sus socios pretenden sacar adelante. El líder de los populares compartirá mesa con la canciller alemana, Angela Merkel, para trasladarle que los Presupuestos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias son el pilar para una nueva recesión. Pregona el popular, que los números socialistas destruirán empleo y aumentarán la deuda y el déficit.

Si no consigue paralizar las cuentas dentro de casa, Pablo Casado lo intentará fuera. La intención es que cunda la alarma en la Unión Europea y que los socialistas se vean obligados a pisar el freno. Pero también intentarán que el mensaje cale dentro de España. Y en esas está Teodoro García Egea. La mano derecha de Casado ya ha comenzado a calificar lo que está sucediendo en España como «italianización», una palabra que siempre va unida a explicaciones que aluden a la gran preocupación que reina en los despachos que dirigen el Viejo Continente sobre el horizonte económico español.

El PSOE ya ha empezado a revolverse. La vicesecretaria general de los socialistas, Adriana Lastra, calificaba al líder de los populares de «mal patriota» y Pedro Sánchez sentenciaba: el gesto es una absoluta deslealtad. 

El suelo tiembla a los pies de los socialistas. La aprobación de los presupuestos se tambalea. Las cuentas no dan. Al menos por ahora. PSOE y Podemos trabajan a destajo para conseguir los «síes» necesarios para sacar adelante las cuentas. Pero, ¿cómo respiran los otros partidos? ¿Están dispuestos a prestar su apoyo al Gobierno? La aritmética actual obliga a PSOE y Podemos a conseguir el apoyo de ERC, PDeCAT y PNV para sacar adelante las cuentas. 

1. PP (137 diputados) - «Los presupuestos son la semilla de la nueva crisis»

Pablo Casado ha encontrado el apoyo incondicional de los suyos. Los barones del PP defienden a su líder sin condiciones. «Son la semilla de la nueva crisis», apuntaba el presidente de la región de Murcia, Fernando López Miras, a su llegada al Comité Ejecutivo. Javier Maroto, vicesecretario de Organización, iba un paso más allá y afirmaba que las cuentas públicas de Sánchez son «un infierno fiscal para una inmensa mayoría de la clase media y trabajadora».

Conseguir el apoyo del PP es una cuestión imposible para los socialistas. Los populares saben que dar luz verde a los presupuestos para el próximo año permitiría a Sánchez alargar la legislatura. Ellos quieren urnas. Y las quieren cuanto antes. Los conservadores erigirán todos los muros posibles, pero los de Sánchez ya contaban con ello.

2. Podemos (45 diputados + 22 de las confluencias) - Trabajando para convencer a vascos y catalanes

Los de Pablo Iglesias se han convertido en la mano derecha de los socialistas en esta batalla. Ambas formaciones trabajan ahora para tratar de llevarse a su terreno a las formaciones todavía vacilantes. Pablo Iglesias anunciaba este martes su intención de reunirse «lo antes posible» con Junqueras en la cárcel.

El líder de la formación morada pretende despejar todas las dudas del jefe de ERC y conseguir que el partido catalán deje a un lado su batalla para liberar a los presos y ponga en un primer plano a la gente. Irá directo. Tocará las fibras sensibles con el objetivo de desbloquear algunas de las complicadas condiciones que los de Esquerra han puesto sobre la mesa. Para ello les ha recordado que la cuestión de la prisión catalana es un problema político, pero hay otras cuestiones que resolver como las que atienden los Presupuestos: «Que los ciudadanos catalanes no lleguen a fin de mes es un problema político y yo estoy convencido de que una fuerza política de izquierdas no va a impedir que los ciudadanos en Cataluña puedan ganar 900 euros de salario mínimo, o que suba la dependencia. La política no se agota en un tema aunque ese tema pueda ser muy importante, y nuestra posición es muy clara, los presos deberían estar fuera», ha insistido.

A los 45 votos a favor de Podemos se unen también los de sus confluencias. En Comú Podem trabaja ya para convencer a los nacionalistas. El portavoz adjunto de la formación llamaba a ERC y PDeCAT a negociar con el Gobierno y sumarse al acuerdo presupuestario. Por el contrario, consideran, lo que estarían haciendo es ponerse del lado de PP y Ciudadanos en sus políticas de recortes y austeridad.

En Marea también los ve con buenos ojos. Dice Antón Gómez-Reino que el acuerdo de los suyos con los socialistas es muy importante para los gallegos en materia como las pensiones o la subida del SMI. 

3. Compromís (4 diputados) - Avisan al PSOE que no den por hecho su voto

A pesar de que Compromís se encuentra dentro de uno de los grupos que integran las confluencias de Podemos (Compromís-Podemos-EUPV: A la valenciana), esta formación no lo tiene tan claro. Y Joan Baldoví ya ha lanzado el aviso: «Ahora mismo, estos Presupuestos no cuentan con los cuatro votos de Compromís». Los diputados de la formación están en duda. Exigen hablar en las mismas condiciones que vascos y catalanes. Compromís quiere sumarse al acuerdo tal y como ya sucedió cuando se produjo la moción de censura, pero cree que «hay un primer punto» que es el respeto a todas las formaciones. Y eso, recuerda, implica reunirse con todos. Siguen esperando. Por ahora, dicen, «la temperatura es fría» porque aún no han recibido ninguna llamada del Gobierno para abrir la negociación.

4. Ciudadanos (32 diputados) - «Están pensados para pactar con Rufián, Torra y Bildu»

No. Rotundamente. Esa es la bandera que portan los de Ciudadanos. Para Rivera los presupuestos son, directamente, «malos», «papel mojado» o incluso «populistas». El líder de la formación naranja se ha convertido junto con los populares en los principales detractores de los números de Sánchez. Y Ciudadanos ha ido directo a atacar una de las grandes partidas de los socialistas: la subida del SMI. «No compartimos la política trasnochada de subir por decretazo el Salario Mínimo Interprofesional».

Su compañera de filas Inés Arrimadas se ha movido en la misma línea en sus últimas declaraciones. A los calificativos de populistas y malos, la portavoz nacional de la formación ha añadido algunas consideraciones: «Están pensados para pactar con Rufián, con Torra, con Bildu y con Puigdemont. Si el futuro de España depende de los partidos independentistas, no va a ser bueno para España».

5.  ERC y PDeCAT (9 + 8 diputados) - «Nada que negociar» si el Gobierno no mueve ficha sobre los políticos encarcelados

Sí, pero con condiciones. Con muchas condiciones. Eso es lo que ERC lleva ya pregonando varias semanas. Esquerra Republicana insiste en que no tiene «nada que negociar» de las cuentas estatales si el Gobierno no les manda antes un guiño. Joan Tardà ha advertido que son los socialistas los que tienen la «llave» para llegar a buen puerto. El Gobierno debe instar a la Fiscalía a retirar los cargos que pesan sobre los líderes del procés encarcelados para conseguir desbloquear los «síes» de los 9 diputados independentistas. «Ellos sabrán si quieren hacerlo o no, o si quieren hacer otra cosa, pero lo que sí les digo es que no vamos a hablar de nada de los Presupuestos si previamente ellos no se mueven», ha subrayado Tardà. 

En la misma línea se mueven los políticos del PDeCAT. El portavoz de esta formación, Carles Campuzano, lo tiene claro: «Difícilmente habrá un apoyo si no hay cambios con los presos independentistas». Este martes ha sido categórico, pero un día antes se mostraba algo más comprensible al reconocer que el Gobierno no puede influir en las decisiones de la justicia.

El mensaje que Campuzano mandaba a los populares también permitía a los socialistas vislumbrar un posible apoyo a sus cuentas. Y es que el portavoz de PDeCAT se sumaba a las voces críticas contra la decisión de Casado de tumbar los números de Sánchez desde Bruselas: «Está instalado en la oposición por la oposición».

6. PNV (5 diputados) - «Una actitud de colaboración y de arrimar el hombro»

Los nacionalistas vascos tampoco han visto con muy buenos ojos el movimiento de Casado en Europa. Para el portavoz en el Congreso del PNV, Aitor Esteban, este tipo de críticas «no contribuyen a la imagen del país que Casado dice que defiende». Pero no son las únicas palabras que colocan a los vascos como potenciales socios de los de Sánchez. A pesar de que aseguran que aún no han recibido la llamada del Gobierno socialista, desde el PNV consideran que su partido tiene que examinar los detalles del plan presupuestario y lo que pueda afectar a las competencias autonómicas del País Vasco para decidir cuál es su postura. 

Por ahora, el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, se ha mostrado optimista de cara a que Bruselas vea «viable» el borrador de presupuestos generales. Unas palabras que apuntan a que los nacionalistas vascos tendrán una actitud de «colaboración y de arrimar el hombro».

7. Bildu  (2 diputados) - «Actuará con responsabilidad y con altura de miras»

Bildu ha resumido su apoyo en una frase: «Actuaremos con responsabilidad y altura de miras». Unas palabras que abren la puerta a un sinfín de posibilidades y, sobre todo, invitan a los socialistas a poner sobre la mesa algunas propuestas con las que ganarse el beneplácito de los independentistas vascos. Ni sí, ni no. Admiten que el proyecto de Sánchez y Podemos tiene «puntos interesantes» pero añaden: «Se queda corto para las necesidades sociales de los vascos».

Además, la coalición abertzale ha recordado que el Gobierno de Sánchez se ha caracterizado por «prometer cosas que luego no termina de cumplir». Por ello quieren saber qué «parte es márketing y qué parte hay de verdad».

8. Coalición Canaria (1 diputado) - «Por ahora no hay nada»

Los de Coalición Canaria no han dicho que sí. Tampoco que no. Pero se inclinan más hacia esta opción.  Ana Oramas, diputada de Coalición Canaria en el Congreso, consideraba que por ahora es demasiado pronto para hablar de los números del Gobierno. «Estamos dispuestos a hablar de Presupuestos cuando haya un borrador. pero por ahora no hay nada. Ahora lo que hay es un acuerdo de legislatura con medidas sociales, pero eso no son Presupuestos. Ya veremos cuando vengan».

Oramas ya daba por hecho en septiembre que la legislatura de Sánchez no llegaría a buen puerto. Y mucho menos al horizonte del 2020 que se marcó el socialista. La diputada de Coalición Canaria daba ya por hecho en aquel momento que el Ejecutivo no sería capaz de sacar adelante sus propios Presupuestos y auguraba un adelanto electoral para «marzo u otoño del 2019».

El Gobierno fía sus Presupuestos a una recaudación récord pese a la desaceleración

Ana Balseiro
El Gobierno explica el borrador de los Presupuestos que se enviará a Bruselas

Revisa a la baja el crecimiento y asegura que las cuentas cumplen con lo exigido por Bruselas

El Gobierno escribió ayer una nueva página en su entrega por capítulos de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el 2019. Si el viernes presentó las medidas del acuerdo alcanzado con Unidos Podemos, este lunes le tocó el turno al borrador del plan presupuestario que acaba de enviar a Bruselas (el plazo expiraba ayer mismo) y que supone poner cifras a los compromisos económicos anunciados con cuentagotas en las últimas semanas: desde la revalorización de las pensiones según el IPC hasta la ampliación del permiso de paternidad, pasando por la creación de nuevas figuras tributarias para gravar las actividades económicas del siglo XXI o subir los impuestos a las rentas más altas y a las grandes empresas.

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