La UE no dará más tiempo a May si no presenta propuestas sobre el «brexit»

cristina porteiro / rita á. Tudela BRUSELAS / LONDRES

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Stefan Rousseau | dpa

Pesimismo en Bruselas sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo dentro del plazo

17 oct 2018 . Actualizado a las 07:45 h.

«No habrá acuerdo de salida sin una solución de emergencia (para Irlanda). Es jurídicamente vinculante. Eso no va a cambiar de cara al acuerdo». Es el mensaje tajante que el Consejo Europeo ha hecho llegar a la primera ministra británica, Theresa May, en las horas previas al arranque de la cumbre europea que se celebra hoy en Bruselas. La cita en la capital comunitaria pretendía ser la última oportunidad de los británicos para desbloquear las negociaciones del brexit. Una oportunidad que ya se puede dar por desperdiciada por las batallas internas en el Ejecutivo de May. «No hay terreno para el optimismo», aseguran fuentes comunitarias.

La líder británica ha tenido que dar marcha atrás en los compromisos adquiridos con la UE por la presión del ala dura de su partido. Este quiebro ha dejado en un limbo el «gran fleco» del brexit: la solución para evitar una frontera dura entre las dos Irlandas. «En ausencia de soluciones acordadas, Reino Unido mantendrá pleno alineamiento con las normas del mercado interior (de la UE) y la Unión Aduanera», pactaron el pasado diciembre los Veintiocho. Una promesa que May ha roto para indignación del negociador europeo, Michel Barnier, quien ayer insistió en la necesidad de presionar a Londres para «encontrar un acuerdo global en las próximas semanas».

El plazo concedido por la UE expira hoy. Los 27 líderes se sentarán esta noche alrededor de la mesa de negociaciones frente a un documento en blanco. Y de ellos dependerá conceder tiempo extra a May para poder desenredar el entuerto. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, fue muy claro ayer. «Si May no da muestras renovadas de querer resolver el problema, no habrá cumbre en noviembre. «Necesitamos nuevos hechos. Pediré a la primera ministra británica que presente una propuesta para salir del impasse», señaló. El polaco quiere un plan claro. Ha llegado el momento de la verdad. Se acabaron los juegos de palabras, las «soluciones creativas» y el estrujar los compromisos hasta desvirtuarlos. Las trampas británicas ya no tienen espacio en Bruselas. «El problema está claro: Se trata de la cuestión irlandesa y el problema fronterizo. El reloj sigue corriendo y necesitamos prepararnos para un escenario negro. Espero que May presente algo lo suficientemente creativo para solucionar el bloqueo», sostuvo.

La UE demanda a Londres que cumpla con las normativas fitosanitarias, medioambientales y laborales que rigen en el bloque. La razón es simple: Si el Reino Unido impone sus propias normas, los Veintisiete se verán obligados a levantar controles y barreras físicas a la entrada de bienes y servicios procedentes de territorio británico. Esa situación podría desencadenar disturbios y violencia en la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte, un escenario que Londres y Bruselas quieren evitar a toda costa.

Pero el secretario de Estado británico para el brexit, Martin John Callanan, sigue en sus trece. Aseguró ayer en Luxemburgo que su país solo puede aceptar «acuerdos aduaneros temporales». Los Veintisiete le han recordado al unísono que, a falta de una idea mejor, los británicos deberán seguir alineados de forma ilimitada con las normas de la UE para garantizar la ausencia de una frontera dura en Irlanda. La alternativa es el caos, la salida desordenada, lo que Bruselas ha bautizado como «brexit duro».

«Estamos extremadamente preocupados por la falta de progresos en la negociación», aseguró ayer el presidente de Business Europe. El secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos, Luca Visentini, arremetió contra la actitud irresponsable del Gobierno británico al que instó a «arreglar» la situación para salvaguardar los empleos a ambos lados del Canal.

«Necesitamos prepararnos para un escenario negro», alerta Donald Tusk

La «premier» evita de momento las deserciones de ministros

Según los medios británicos ascienden a ocho los ministros euroescépticos que se reunieron la noche del lunes en torno a una pizza para pactar la forma de hacer frente a la jefa del Gobierno en el consejo que convocó de urgencia para preparar la cumbre de hoy en Bruselas. Pero los rumores de que algunos o todos ellos podrían dimitir haciendo caso del llamamiento a la rebelión del influyente ex ministro para el brexit, David Davis, no llegaron a concretarse a lo largo de la jornada.

Un portavoz oficial precisó que ningún ministro expresó la intención de abandonar el cargo durante el encuentro. Añadió que en la reunión hubo, además, un fuerte apoyo de los ministros a las intenciones de May de que cualquier acuerdo preserve la integridad territorial del Reino Unido y no deje al país «indefinidamente» en un convenio aduanero con los otros 27 países comunitarios. Pero ahí se acaba la claridad.