«¿Sabías que la Biblia dice que Lula da Silva es un ladrón?»

La última encuesta da esperanzas a Haddad ante la caída del apoyo de los evangelistas al ultra Jair Bolsonaro


Brasilia / corresponsal

El pasado fin de semana, en medio de una intensa movilización de alumnos y profesores universitarios para intentar frenar el voto por Jair Bolsonaro, un voluntario entregó en Minas Gerais una octavilla a una señora pidiendo el voto por el candidato de la izquierda, Fernando Haddad. La respuesta que recibió fue: «¿Usted sabe que la Biblia dice que Lula es un ladrón?» La influencia del voto religioso (especialmente, del electorado evangélico) inclina de manera clara la balanza en favor del aspirante ultraderechista.

Por eso sorprende que la última encuesta electoral que esboza el escenario de cara a la decisiva cita del domingo muestre una bajada de Bolsonaro entre su público preferido, abriendo una pelea cuyo resultado parecía mucho más seguro de lo que ya es.

La más reciente pesquisa del Ibope (Instituto Brasileño de Opinión Pública) da al excapitán un 57 % de los votos, por un 43 % para Haddad, una oscilación de cuatro puntos en favor del heredero de Lula da Silva. Un resultado aún lejos del empate técnico que daban algunas encuestas hace un mes, pero que da aire a la candidatura del PT en el esprint final, cuando ya veía muy complicada la posibilidad de disputar la victoria presidencial el día 28.

Crece el rechazo

Según los datos de Ibope, el rechazo hacia Bolsonaro crece y la intención de voto baja especialmente entre los evangélicos, un grupo transversal en clases sociales, pero que explica, en gran parte, que una humilde negra trabajadora del hogar de barrios periféricos de Brasilia confiese su voto por Bolsonaro desde la casa de clase media-alta que acude a limpiar varias horas al día.

Los sermones de las muy diversas iglesias evangélicas pregonan en radios y cadenas de televisión las bondades del candidato Bolsonaro: mano dura con el delincuente, posición firme contra el aborto y defensa del sentido más estricto de la familia, donde los homosexuales tienen poca cabida.

Apoyos sectoriales

El presidenciable ultraderechista ha tenido estrechas relaciones con líderes evangélicos, como el propietario del creciente imperio televisivo Record, Edir Macedo, o el fundador de la Assambleia de Deus, Silas Malafaia, quien ofició su último matrimonio, pero del que se alejó tras un caso de evasión de impuestos.

Sorprende por ello esa bajada en intención de voto, que puede explicarse por el acercamiento de Haddad a sectores más religiosos. El candidato del PT mantuvo encuentros con distintos líderes, incluso católicos, llamando a la tranquilidad sobre su perfil más radical y saliendo al paso de rumores absurdos, similares a los que Trump usó sobre el origen religioso de Obama. El nombre del candidato de la izquierda ya no se asocia a Lula, pero el expresidente ha pedido desde la cárcel de Curitiba un voto útil el próximo domingo: «En este momento, por encima de todo, está el futuro del país, de la democracia y de nuestro pueblo. Es hora de votar por Haddad, que representa la supervivencia del pacto democrático, sin miedo y sin vacilaciones. No podemos dejar que la desesperación lleve a Brasil hacia una aventura fascista».

Comentarios

«¿Sabías que la Biblia dice que Lula da Silva es un ladrón?»