Ámsterdam aspira a ser la nueva City

El negociador de la UE, Michel Barnier, niega que se haya alcanzado un acuerdo sobre un pasaporte financiero para las empresas que operan desde Londres


bruselas / corresponsal

La City de Londres podría tener los días contados. Al menos, eso creen las autoridades holandesas. Según un informe publicado recientemente por la Autoridad de Mercados Financieros de los Países Bajos, Ámsterdam desplazará a Londres para convertirse en el nuevo centro de comercio financiero de Europa tras el brexit si la Unión Europea y el Reino Unido no llegan a un acuerdo antes de la fecha de salida, prevista para el 29 de marzo del 2019.

Los expertos sostienen que la capital holandesa podría concentrar entre el 30 % y el 40 % del mercado europeo con la salida precipitada de las compañías que hasta ahora operaban en Londres. El regulador está en conversaciones con unas 150 empresas que estarían interesadas en obtener una licencia para operar al otro lado del Canal de la Mancha y al menos 20 ya las han solicitado. El brexit «atraerá el centro de gravedad a Ámsterdam», aseguran sus autoridades.

La posibilidad cada vez más real de que las negociaciones entre Bruselas y Londres implosionen y acaben en un divorcio tormentoso ha disparado la inquietud de inversores y firmas que ya han empezado a mover ficha trasladando sus cuarteles al Viejo Continente ante la perspectiva de que la UE les cierre las puertas del mercado interior. Las principales compañías que cotizan en bolsa han anunciado que abrirán sucursales en Ámsterdam por lo que pueda pasar. La espantada también está beneficiando a otras plazas como Fráncfort, la preferida por los bancos, o Luxemburgo, por los fondos de gestión de activos.

Las últimas declaraciones del negociador europeo, Michel Barnier, tampoco han ayudado a frenar el éxodo empresarial desde el Reino Unido. A pesar de las filtraciones interesadas del Gobierno británico a la prensa de ese país, en las que se apuntaba a un supuesto acuerdo para extender pasaportes financieros a las empresas con sede en la City londinense, el francés negó ayer con rotundidad esa posibilidad: «Información engañosa. Recordatorio: La UE puede expedir y retirar la equivalencia de ciertos servicios financieros por sí misma. Como con otros terceros países, la UE está lista para mantener un diálogo cercano y regular con el Reino Unido en pleno respeto por la autonomía de ambos», explicó el galo en su cuenta de Twitter.

Un movimiento que deja en fuera de juego al equipo de la primera ministra británica, Theresa May, quien desea cerrar cuando antes los «flecos» pendientes que la separan de un acuerdo de salida. Las prisas llevaron esta semana a su ministro para el brexit, Dominic Raab, a anunciar de forma precipitada un acuerdo con la UE para el próximo 21 de noviembre. El desconcierto generalizado ante la evidente falta de progresos forzó la rectificación de Downing Street, donde insisten que el 95 % de las cuestiones que tienen que ver con la separación ya están resueltas.

Fuera de la Unión Europea también cunde la impaciencia y el nerviosismo. La asociación de fabricantes de automóviles de Japón instó esta semana a la UE a evitar un brexit duro «a cualquier precio» tras su reunión con el ministro de Exteriores belga, Didier Reynders, según recoge La Libre Belgique. Las empresas de la automoción niponas emplean a unas 170.000 personas en Europa. Creen que dada la alta interconexión entre la economía británica y las europeas, el escenario del precipicio puede poner en riesgo toda la cadena de fabricación en el Viejo Continente, arrastrando consigo miles de puestos de trabajo.

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