Las mujeres rompen otro techo de cristal

Rosa Paíno
Rosa Paíno REDACCIÓN / LA VOZ

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En la imagen, India Sharice Davids
En la imagen, India Sharice Davids JIM LO SCALZO

Consiguen un récord de representación con la llegada de figuras como la latina Ocasio-Cortez

08 nov 2018 . Actualizado a las 08:01 h.

En las primeras elecciones estadounidenses del #MeToo, las mujeres han hecho historia. Otro techo de cristal que cae. Gran parte del éxito de la marea azul se lo debe el Partido Demócrata a ellas: jóvenes, miembros de minorías étnicas y religiosas, y más a la izquierda que sus predecesores. Ocuparán a partir de enero más escaños que nunca en el Congreso: 118 congresistas y senadoras (las 108 elegidas el martes se suman a las 10 senadoras que siguen en su escaño), frente a las 107 de hace dos años, a falta del recuento total de votos. También son la responsables de la diversidad que entra en ambas Cámaras del Capitolio.

Si hay una figura emergente estelar esa es una puertorriqueña del Bronx que hasta hace apenas cinco meses servía copas en un bar neoyorquino para completar su sueldo de educadora comunitaria. La demócrata Alexandria Ocasio-Cortez se convierte a sus 29 años recién cumplidos el 13 de octubre en la congresista más joven de la historia del país y amaga con dar la batalla a la vieja guardia de un partido desnortado en la era Trump. Ocasio-Cortez encarna el cambio en toda regla: joven, mujer, latina y escorada a la izquierda (se identifica como «demócrata socialista»). Algo se mueve en al formación cuando gana en un distrito de mayoría hispana en el que Hillary Clinton obtuvo cuatro de cada cinco votos en las presidenciales del 2016.

Sin complejos, en su discurso del triunfo anunció: «Si vamos a dar vuelta el rumbo de este barco como país, no basta con lanzar una roca al jardín de nuestro vecino, debemos limpiar nuestro propio fondo». «No hay nada inherentemente noble en proteger un status quo que no atiende las necesidades de los estadounidenses de clase trabajadora», añadió. Un claro mensaje a los elefantes demócratas que sobrepasan ya la edad de jubilación: Nancy Pelosi, de 78 años; Bernie Sanders, de 77, o la senadora Elizabeth Warren, 69.

Nancy Pelosi aspira la demócrata con más poder
Nancy Pelosi aspira la demócrata con más poder NICHOLAS KAMM

Todo con el permiso de la veterana Pelosi, que aspira a recuperar el mazo de presidenta de la Cámara Baja, lo que la convertirían ocho años después de nuevo en la mujer más poderosa de Washington para guiar al Partido Demócrata hacia la próxima cita con las urnas.

Alexandria Ocasio-Cortez se convierte, a sus 29 años, en la congresista más joven de la historia
Alexandria Ocasio-Cortez se convierte, a sus 29 años, en la congresista más joven de la historia DON EMMERT

Diversidad

Entre las mujeres que llegan por primera vez a la Cámara Baja hay afroamericanas, musulmanas, indígenas, latinas y miembros de la comunidad LGTB. Las musulmanas son Ilhan Omar y Rashida Tlaib. La primera, cuya familia huyó en 1989 de la guerra en Somalia cuando ella tenía ocho años, ganó el quinto distrito de Minnesota con casi el 80 % de los votos. En Míchigan, el estado donde nació en 1976, triunfó Tlaib, una descendiente de inmigrantes palestinos cuyas críticas a Trump le llevaron incluso a prisión hace dos años por interrumpir un mitin.

Otras dos mujeres que hacen histórica son las americanas nativas Deb Haaland, representante por el estado de Nuevo México, y Sharice Davids, por Kansas. Abogada e hija de una veterana de guerra, esta última es además la primera congresista lesbiana de su estado. La abogada Haaland, de 57 años, pertenece a la tribu de Laguna Pueblo, es madre soltera y sus padres también estuvieron en el Ejército.

La afroamericana Ayanna Pressley
La afroamericana Ayanna Pressley CJ GUNTHER

Dos hispanas por Texas

Las texanas Verónica Escobar y Sylvia García comparten el honor de ser las primeras hispanas en representar a este estado conservador en la Cámara Baja, mientras que la ecuatoriana Debbie Murcasel-Powel dio una de las grandes sorpresas de la noche al imponerse al rival republicano, el cubanoamericano Carlos Curbelo, en la batalla por representar al Congreso por el distrito 26 de Florida (bastión del exilio anticastrista). También las demócratas Ayanna Pressley y Jahana Hayes se convirtieron en las primeras mujeres negras en representar a los estados de Massachusetts y Connecticut, respectivamente. Las victorias no se limitaron al Congreso. El estado de Maine eligió por primera vez a una mujer para gobernadora, la demócrata Janet Mills.

Entre las republicanas destacan dos candidatas con cargos inéditos en sus respectivos estados. Kristi Lynn Noem será la primera mujer en gobernadora de Dakota del Sur. Una fiel seguidora de Trump, Marsha Blackburn será la primera senadora por Tennessee al ocupar el escaño de un feroz crítico del presidente, Bob Corker. Al contrario que las demócratas, evitaron destacar la lucha de género en la campaña.