Macron contrapone patriotismo y nacionalismo en el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial

Ante mandatarios de todo el mundo, entre ellos, Trump y Putin, el presidente francés volvió a recordar que «los demonios del pasado resurgen»


Redacción

Con un discurso en el que instó a no olvidar el pasado y en el que exhortó a «sumar nuestras esperanzas en lugar de oponer nuestros miedos», el presidente francés Emmanuel Macron puso el foco en París, delante de hasta 70 mandatarios -entre los que estaban el presidente estadounidense Donald Trump, el ruso Vladimir Putin o la canciller alemana Angela Merkel- en las lecciones que dejó la Primera Guerra Mundial, una contienda de la que hoy se celebra el centenario de su armisticio. 

Durante la ceremonia de conmemoración, celebrada en el Arco del Triunfo, Macron subrayó que la defensa del multilateralismo es una de las enseñanzas de la Gran Guerra y contrapuso las virtudes del patriotismo al nacionalismo. «La lección de la Gran Guerra -argumentó- no puede ser el rencor de un pueblo contra otro, ni tampoco el olvido del pasado», sino más bien los intentos que hubo después de 1918 para construir la paz con «las primeras cooperaciones internacionales».

Por eso, apostó, como informa Efe, por «un mundo en el que la amistad entre los pueblos le pueda al ardor guerrero», y en el que «las instancias y los foros permitan a los enemigos de ayer establecer el diálogo». «Eso se llama en nuestro continente la amistad forjada entre Alemania y Francia (...). Eso se llama la Unión Europea, una unión libremente consentida nunca vista en la historia, que nos libra de guerras civiles. Eso se llama la Organización de Naciones Unidas, garante de un espíritu de cooperación para defender los bienes comunes de un mundo cuyo destino está indisolublemente unido».

Macron hizo notar que al final de la Primera Guerra Mundial, la construcción de todas esas instituciones multilaterales fue barrida: «La humillación, el espíritu de revancha, la crisis económica y moral, alimentaron el ascenso del nacionalismo y del totalitarismo». Y advirtió de que en la actualidad vuelven a aparecer «los antiguos demonios» y que «la historia amenaza con reanudar su pasado trágico». Así que recordó a los dirigentes que le escuchaban su «inmensa responsabilidad» para evitarlo.

Antes del discurso de Macron, la mayoría de los mandatarios recorrieron a pie, bajo la lluvia, unos metros de la avenida de los Campos Elíseos para llegar hasta el Arco del Triunfo, donde les esperaban otros jefes de Estado como los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, de Rusia, Vladimir Putin.

Antes, los dignatarios, entre los que se encuentran el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, habían sido recibidos por Macron y su esposa Brigitte en el Palacio del Elíseo.

Llegaron de forma separada, y un poco más tarde que el resto, los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladimir Putin, que aterrizó en París con retraso esta mañana.

Una activista de Femen, detenida antes de alcanzar la caravana de Trump

La Policía francesa ha detenido a una activista del colectivo Femen que intentaba aproximarse en topless a la comitiva del presidente de EE.UU., Donald Trump, mientras circulaba de camino a la ceremonia. La mujer consiguió aproximarse a pocos metros de los vehículos antes de acabar reducida en el suelo por las autoridades. 

Macron y Merkel simbolizan la reconciliación histórica de sus países tras la Gran Guerra

Alexandra F. Coego
Merkel y Macron se dieron un abrazo en el memorial contra las atrocidades de la guerra en el bosque de Compiégne
Merkel y Macron se dieron un abrazo en el memorial contra las atrocidades de la guerra en el bosque de Compiégne

El auge de los nacionalismos, muy presente en los actos del centenario del armisticio de 1918

En un gesto histórico, Emmanuel Macron y Angela Merkel escenificaron ayer la reconciliación de Francia y Alemania en el centenario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Y también como símbolo de que el eje franco-alemán es el muro de contención frente al auge de los nacionalismos. Macron no quiere celebrar una victoria militar. Así lo ha dejado claro en los sucesivos actos que han tenido lugar en la última semana y que han puesto el acento en la reconciliación franco-alemana. Antes de la ceremonia que tendrán lugar hoy en París, el presidente francés acudió con la canciller alemana al lugar exacto en el que se firmó el armisticio.

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