Una demócrata triatleta hace historia y gana el acta de senadora por Arizona

La secretaria de Seguridad Interior, la próxima baja del Gobierno de Trump


Nueva York / corresponsal

Tras una dura batalla voto a voto, la demócrata Kirsten Sinema ganó un escaño al Senado por Arizona tras imponerse por tan solo el 1,7 % de ventaja sobre su rival republicana, Martha McSally, uno de los grandes apoyos de Donald Trump en su política migratoria. «¡Gracias Arizona! Es el privilegio de mi vida representarte», dijo ayer Sinema. Aunque los republicanos mantengan la mayoría en la Cámara Alta, esta victoria es importante para el Partido Demócrata. Primero, porque es un estado que no elegía un senador progresista desde hacía tres décadas. Segundo, porque Sinema es la primera mujer senadora por Arizona.

La resistencia forma parte tanto de la carrera política de Sinema como de su vida, como demostró en el 2013 al superar un Ironman de 225 kilómetros. En poco más de 15 horas, cubrió con éxito casi cuatro kilómetros de natación, 180 de ciclismo y 42 de carrera de resistencia. A sus 42 años, nada ha sido fácil en su vida. El haber vivido dos años en una gasolinera abandonada sin agua corriente ni electricidad después del divorcio de sus padres marcó su vocación. En 1995 se graduó en Trabajo Social en la Brigham Young University y en el 2012 se doctoró en Justicia Social en la Universidad Estatal.

Con Arizona se resuelve una de las grandes contiendas sin definir tras las elecciones del día 6. En Florida continúa el polémico recuento de votos para el Senado y la gobernación, mientras en Georgia un juez federal ha retrasado los resultados al viernes por varias denuncias sobre votos por correo no contabilizado.

La purga continúa

Mientras se resuelven las batallas electorales, Trump continúa la purga comenzada tras las legislativas con la marcha del exfiscal general Jeff Sessions. Según The Washington Post, la siguiente en salir será la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen. El presidente lleva meses quejándose de ella, sobre todo porque cree que no ha cumplido con sus políticas de inmigración. Precisamente, se espera que su sustituto sea alguien que ponga en marcha las pautas del republicano con mayor celeridad.

John Kelly, el jefe de Gabinete y mentor de Nielsen, está intentando posponer todo lo posible la salida de su protegida, pero es poco probable que tenga éxito, ya que su propio futuro está en la cuerda floja. De hecho la prensa apunta que Trump juega con la posibilidad que eliminar a Nielsen sea una forma de expulsar a Kelly, sin tener que despedirlo.

La guerra del Gobierno con la prensa alcanzó ayer un nuevo nivel con la demanda impuesta por la CNN a Trump y a cinco miembros de su equipo por vetar el acceso a la Casa Blanca a su corresponsal Jim Acosta. La acreditación le fue retirada tras una tensa rueda de prensa en la que Trump insultó al reportero. La denuncia alega que el Gobierno viola la libertad de prensa protegida por la primera enmienda de la Constitución de EE.UU.

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