En Queens no quieren a Amazon

Vecinos de la Gran Manzana temen que suba el precio de la vivienda


Nueva York

Al otro lado del East River y bajo la atenta mirada del skyline de Manhattan emerge uno de los vecindarios neoyorquinos que más desarrollo ha experimentado. Se llama Long Island City, en el barrio de Queens, y en él se ha fijado el empresario estadounidense y fundador de Amazon Jeff Bezos. El magnate del comercio por Internet dio a conocer recientemente sus planes para las dos grandes sucursales de la compañía en la costa este de EE. UU. Una en Crystal City, muy cerca de Washington (Virginia), y la otra en la mencionada ciudad de Nueva York. «Estas dos ubicaciones nos permitirán atraer a talento de clase mundial», se congratuló Bezos pocas horas antes de que estallase la discordia. Y es que los 25.000 puestos de trabajo directos que se espera que el gigante genere en cada uno de sus nuevos emplazamientos no han sido suficientes para que políticos y vecinos cuestionen los términos del acuerdo y cómo este les afectará en sus rutinas. Por un lado está la polémica de los incentivos fiscales estatales que en conjunto, entre Nueva York y Virginia, habrían ofrecido más de 2.000 millones de dólares para atraer a la empresa. Este hecho motivó una manifestación vecinal por las calles de Long Island City en la que decenas de personas marcharon para protestar contra «un juego cínico». Uno de ellos fue el concejal Jimmy Van Bramer, quien denunció sentirse «engañado» por no haberse contado con los ciudadanos en las negociaciones. «Me hubiese gustado un mejor trato», reconoció Margie Faust, una de las vecinas.

A una parada de Manhattan

Long Island City es un barrio elegido por quienes huyen del caos de la Gran Manzana pero, a su vez, están a tan solo una parada de metro de la icónica Estación Central. El barrio alberga además el complejo de vivienda pública más grande del país y por el que muchos de sus vecinos se benefician a través del programa Affordable Housing (vivienda asequible), destinado a rentas bajas y medias. Dependiendo de las mismas, muchas familias pueden vivir en apartamentos de lujo que ofrecen unas condiciones imposibles de encontrar al otro lado del río. He aquí otro de los puntos de discordia. Según varios medios, la llegada de Amazon reducirá este tipo de vivienda en 1.500 unidades, como mínimo. «Hay mucha gente que dependemos de estos planes y de las rentas estabilizadas que estábamos teniendo», relató Minerva Contreras, testigo de la división creada a raíz del anuncio. «Yo soy de los dos lados, porque veo inconvenientes pero también beneficios en cuanto a infraestructuras que ahora no tenemos», añadió a La Voz.

Demanda inmobiliaria

«Salí de Manhattan para tener silencio y poder pasear. De aquí a diez años esto será impensable», lamentó Scott Salmon, otro de los vecinos preocupados por el coste de la vivienda. «Habrá más demanda, no solo por parte de la gente que trabajará en Amazon sino también por toda la infraestructura de soporte que se generará», confirmó el presidente de la agencia inmobiliaria New York Casas, Philip Hordijk.

Hordijk explicó a este diario que se registrará un auge que, sin embargo, lleva años teniendo lugar. «Desde el 2010 se han levantado casi trece mil viviendas y ahora mismo se están construyendo siete mil más», explicó tras recordar que una de las razones para que los futuros trabajadores de Amazon vayan a elegir Long Island City para vivir es la existencia de buenos servicios y escuelas para sus hijos. Esta es una de las incógnitas precisamente de Contreras, madre de una niña de dos años, que también reconoció que «ahora mismo, los niños aquí no tienen oferta suficiente».

Comentarios

En Queens no quieren a Amazon