Las claves para seguir el juicio en el que Pablo Ibar se juega la vida

Un tribunal de Fort Lauderdale (Florida) acoge desde este lunes un nuevo proceso contra el reo, que ha pasado 16 años en el corredor de la muerte por tres asesinatos que asegura no haber cometido


Redacción

Dieciocho años después de ser condenado a muerte y tras un largo y tortuoso proceso de alegaciones, Pablo Ibar tiene desde este lunes una oportunidad de salvar la vida.  El reo, nacido en Estados Unidos de padre español y madre cubana, vuelve al banquillo tras pasar 16 años en el corredor de la muerte y lograr, en el 2016, que el Tribunal Supremo de Florida ordenase repetir su juicio. Lo hace esperanzado, pero lleno también de inquietud. «Está nervioso, porque la Fiscalía va literalmente a matar», asegura el portavoz de la Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar, Andrés Krakenberger, en declaraciones al Canal 24 Horas de TVE.

Krakenberger no exagera porque el Ministerio Público, cuyas pruebas fueron consideradas «débiles» y «escasas» en el fallo que ordenó repetir el juicio, vuelve a pedir para Ibar la pena de muerte, aunque, según la defensa del español, no aporta más evidencias en este nuevo proceso. Estas son algunas claves para seguir el juicio, que está previsto que se prolongue hasta enero del 2019:

¿Cómo llegó Pablo Ibar al corredor de la muerte?

Ibar, que tiene 46 años y ha pasado 24 de ellos en prisión, fue condenado en el año 2000 por los asesinatos en junio de 1994 de Casimir Sucharski, dueño de un local nocturno, y dos de sus bailarinas, Sharon Anderson y Marie Rodgers. Los cadáveres fueron encontrados en la vivienda de Sucharski, en la localidad de Mirarmar (Florida), y en agosto de ese año fueron acusados de los crímenes Ibar y Seth Peñalver. A ambos se les impuso la pena capital.

¿Con qué pruebas se le condenó?

Las dos evidencias fundamentales contra Ibar son la grabación de una cámara de videovigilancia que registró el momento del asalto en la vivienda y de la que se extrajo la imagen de uno de los asaltantes y el testimonio de Gary Foy, un vecino de una de las víctimas, que identificó a Ibar como uno de los ocupantes del coche en el que huyeron los criminales. La defensa del preso pone en duda ambas pruebas: la primera por la mala calidad de la grabación y la segunda, entre otros aspectos, por lo dudoso de la identificación.

«Foy afirma haber visto cómo los perpetradores salían y se metían en el coche de una de las víctimas y que coincidieron en un semáforo durante 17 segundos. Teniendo él lunas tintadas y el otro coche lunas tintadas, ese testigo afirma que el copiloto era Pablo Ibar», ha explicado el portavoz de la asociación que lleva el nombre del condenado. La defensa de Ibar asegura, además, que la identificación fue «francamente irregular» porque durante el proceso, el testigo señaló a Ibar cuando le mostraron solo dos fotos: una del español y otra de un individuo de rasgos totalmente diferentes. «Exagerando un poquito, como si le hubiesen puesto la foto de Brad Pitt. ¿A quién va a señalar? Eso se llama amañar una identificación», apunta Krakenberger.

¿Cuáles son las bazas de la defensa?

Ibar acude al juicio con un destacado equipo letrado, formado por cuatro abogados, y «multitud de pruebas periciales». Además de evidenciar la ausencia de pruebas contra el reo, la defensa tiene previsto también ahondar en cómo se llevó a cabo la investigación que acabó colocando en el corredor de la muerte a Pablo Ibar, quien siempre ha reconocido que en el momento en que se produjeron los hechos él no era «ningún angelito». De hecho, se dedicaba a trapichear con droga en esa época y, a raíz de un enfrentamiento con otro camello, acaba detenido y llevado a comisaría. 

Según explica el portavoz de la asociación que abandera su causa, «alguien en esa comisaría decide que Pablo se parece a la persona que sale en aquel vídeo y es a partir de entonces cuando se monta todo un caso». Por eso, la defensa de Ibar tiene previsto llamar a declarar a uno de los detectives que investigó el caso para demostrar que otras pistas que se estaban investigando fueron abandonadas en favor de la tesis que inculpaba a Ibar.

 ¿Cómo afronta la familia de Ibar el proceso?

La defensa de Pablo Ibar en el nuevo juicio que revisará su caso tiene un coste de 1,3 millones de dólares, de los que se ha logrado hasta ahora el 84 %. La Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar mantiene abierta una campaña de recaudación de fondos para afrontar los costes del proceso que podría suponer la libertad de Ibar. De hecho, el otro condenado por los crímenes, Seth Peñalver, ya ha logrado que se repitiese su juicio y ha sido absuelto.

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