El Gobierno respalda a Borrell pese al acoso de la oposición para que dimita

El PP, Podemos y la Generalitat piden que renuncie y Ciudadanos exige explicaciones


MAdrid / LA Voz

A cinco días de las elecciones andaluzas, la sanción de 30.000 euros impuesta por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, por el uso de información privilegiada en la venta de acciones de la compañía Abengoa cuando era consejero de esta empresa ha dado munición electoral a los partidos de la oposición, incluidos los que, como Unidos Podemos, actúan como socios parlamentarios del PSOE en el Congreso. El Gobierno, sin embargo, está dispuesto a mantener a toda costa al ministro en su puesto y reiteró ayer su plena confianza en él.

El secretario general del partido morado, Pablo Iglesias, exigió la destitución fulminante del responsable de Exteriores. «Respeto a Borrell por su inteligencia y su altura política y creo que dimitirá sin necesidad de que se lo exijamos. Hoy tiene la oportunidad de dar ejemplo», escribió Iglesias en un mensaje de Twitter, en el que aseguraba también: «Este Gobierno no se puede permitir un ministro sancionado por la CNMV por vender acciones con información privilegiada».

La candidata de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, consideró «durísimo» el caso de Abengoa, que, según dijo, era una empresa puntera en las energías renovables «que fue saqueada por sus dirigentes por la mala gestión». «Se frustró por malas prácticas como las del señor Borrell», insistió en plena campaña de las andaluzas.

Desde el polo opuesto, el líder del PP, Pablo Casado, consideró «gravísima» la sanción impuesta al ministro y añadió que después de ella Borrell «está deslegitimado para seguir en el Gobierno de España». «Tiene que acudir al Congreso a dar explicaciones», añadió Casado.

Ciudadanos pide explicaciones

Ciudadanos, aunque no exigió con la misma rotundidad la dimisión del ministro de Exteriores, solicitó su comparecencia en el Parlamento para que dé explicaciones. Una comparecencia que ya había sido solicitada por el PP en dos ocasiones anteriores. «Sería muy grave que hubiera mentido a los españoles diciendo que no había cometido una infracción, porque no sería un caso aislado. El Gobierno del señor Sánchez solo lleva cinco meses y no paran de salir problemas con sus ministros», señaló la portavoz nacional de Ciudadanos, Inés Arrimadas.

También los partidos independentistas, que consideran a Borrell como una de sus bestias negras políticas por la rotundidad con la que suele expresar su rechazo a todos los argumentos que esgrimen quienes propugnan la secesión de Cataluña, aprovecharon la coyuntura para tratar de debilitar su posición. La consejera de Presidencia y portavoz de la Generalitat, Elsa Artadi, consideró «inaudito» que Borrell pueda mantenerse en el cargo tras haber sido sancionado por la CNMV. Desde la Generalitat pidieron por ello una «reflexión» al presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, sobre «qué Gobierno quiere tener». A juicio de Artadi, en cualquier otro país democrático una persona que se encontrara en la situación del ministro «habría dimitido».

El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, era consciente desde el momento mismo en el que escogió a Borrell para la cartera de Asuntos Exteriores de que su polémica sobre Abengoa acabaría como mínimo en una sanción. Y por eso, pese a los duros ataques de la oposición, el Gobierno salió ayer en su defensa y aseguró que respalda «absolutamente» al ministro. «La valoración de la tarea de gobierno del ministro Borrell es impecable, y por supuesto que tiene plenas capacidades para continuar desarrollándola», señaló la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet.

Multa de 30.000 euros por usar información privilegiada

G. B.

¿Qué ha hecho Borrell para que le pongan una multa de 30.000 euros? La sanción responde a una infracción muy grave de la Ley del Mercado de Valores. El ahora ministro vendió el 24 de noviembre del 2015 un paquete de 10.000 acciones de la empresa Abengoa, de la que era consejero, por un importe total de 9.030 euros. Borrell disponía de información privilegiada, que no había sido publicada, que hacía prever un desplome del valor de esas acciones. En realidad, ese paquete de 10.000 acciones era solo una parte de la participación que tenía en la compañía, y estaba a nombre de su exmujer Carolina Mayeur. Dos días después de la venta, Abengoa presentó un preconcurso de acreedores y las acciones descendieron un 52,07 % en la primera sesión bursátil y otro 29,72 % en las siguientes dos jornadas. La Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV), que llevaba investigando el caso desde el año 2017, abrió un expediente a Borrell y ya el pasado 27 de septiembre le impuso la multa correspondiente. La sanción es la mínima que contempla la CNMV para este tipo de casos. El texto no deja lugar a dudas de que la venta se hizo «disponiendo de información privilegiada sobre este emisor», en referencia a Abengoa. Cuando fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores, tanto Borrell como el propio Sánchez conocían por tanto que pesaba sobre él una sanción muy grave. El ministro ya había reconocido que «no fue adecuado» por «la apariencia de irregularidad que pudo generar» el vender una parte de la cartera de acciones de Abengoa que gestionaba y que consideró «muy, muy pequeña». Aunque insiste en no estar de acuerdo con la sanción, la explicación que ofrece Borrell es que decidió no recurrirla porque para hacerlo tendría que presentar un recurso de alzada contra la ministra de Economía, Nadia Calviño, del Gobierno del que él forma parte, lo que, a su juicio, sería una «situación anómala» que daría lugar a un «conflicto de intereses». Borrell ha preferido mantener el cargo y abonar la multa a recurrir una sanción que, según él mismo afirma, no considera justa.

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