Las primarias para suceder a Merkel entran en la recta final

Sea quien sea el ganador, llevará a la CDU más a la derecha


berlín / corresponsal

¿La continuidad o una nueva vía? Es la pregunta que se hacen los conservadores alemanes de la CDU que, a finales de semana, elegirán al sucesor o sucesora de Merkel al frente del partido. Unas primarias cruciales, pues no solo está en juego el rumbo que adoptará la formación para recuperar votos y amortiguar el golpe que ha supuesto la crisis del bipartidismo, sino también el futuro de la primera potencia del continente en un momento de incertidumbre para Europa.

«Existen buenas razones para cada uno de ellos», aseguraba un miembro de la CDU el pasado viernes, cuando concluía en Berlín la ronda de conferencias regionales para presentar a los tres aspirantes. Ocho citas que han tenido lugar durante quince días por toda la geografía alemana y en las que el discurso más aplaudido por las bases fue el de Friedrich Merz. El exitoso abogado es considerado el eterno rival de la canciller, que forzó su dimisión como jefe del grupo parlamentario conservador en el 2002.

Pese a darse un respiro, el político de 63 años ha mantenido influyentes contactos, como el del exministro de Finanzas Wolfgang Schäuble. Hoy preside la división alemana de Blackrock, el mayor gestor de activos del mundo, y es multimillonario, lo que le granjea el apoyo de los empresarios y la enemistad de los ciudadanos. Merz representa al ala más derechista y emplea su brillante retórica para abogar por restricciones en la política de asilo, el tema que ha dominado la campaña.

Sin embargo, el relevo al frente de la CDU no lo decidirán los 425.000 militantes de la formación, sino los 1.001 delegados que participarán en el congreso que se celebrará este fin de semana en Hamburgo. La lógica apunta a que, si quieren recuperar votos, decidirán en función de su electorado que, según los últimos sondeos, apuesta en torno al 35 % por Merz frente a la clara favorita, Annegret Kramp-Karrenbauer, con cerca del 48 %.

La conocida como AKK, de 56 años, encarna al centro de la CDU y es vista como la opción de la continuidad por su gran parecido con Merkel. Sólida, fría y pragmática, inició su carrera en la política local y fue remontando hasta ocupar la presidencia del Gobierno en el land del Sarre. Dejó el cargo en febrero para acudir al llamado de la canciller alemana y pasar a ejercer como secretaria general del partido casi como una sombra de la misma.

El tercero de los candidatos es el ministro de Sanidad, Jens Spahn, que apenas cuenta con el 12 % del respaldo en las encuestas. Ambicioso y estratega, es el favorito de las juventudes y, con 38 años, se ha consolidado como el abanderado de las críticas hacia Merkel por su política de refugiados. Aunque el ala derechista de la CDU prefiere a un veterano como Merz antes que a una copia suya en versión arrogante.

Nunca unas primarias habían generado tanta expectación. No obstante, sea quien sea el elegido, ya hay una cosa clara: habrá viraje a la derecha. Pues incluso AKK defiende posturas más restrictivas que la canciller. La cuestión es cuán radical será ese viraje.

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