El asesinato de una joven que iba a dejar a su novio, primer crimen machista del año

M. Lodeiro REDACCIÓN

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Dos compañeras de piso intentaron defender a la víctima, que tenía una hija de 5 años

03 ene 2019 . Actualizado a las 23:27 h.

A sus 26 años, Rebeca ha tenido la fatídica desgracia de ser la primera mujer asesinada por violencia machista en el 2019. Ocurrió en la localidad cántabra de Laredo. Había llegado a España hacía tres años desde la República Dominicana, donde había dejado a su hija mientras buscaba una vida mejor que la que le podía ofrecer su país.

La pequeña de 5 años se queda ahora huérfana, después de que el novio de su madre, un ecuatoriano de 29 años, Tomás Maestre Ramírez, con el que iba a romper, la apuñalara tras una discusión. Al agresor no le importó para cometer su asesinato que dos amigas con las que vivía la víctima estuvieran delante. Y cuando ellas intentaron frenarlo, él las amenazó. Pasaban unos minutos de las cuatro de la madrugada de ayer cuando la vida de Rebeca se apagaba sin que la Guardia Civil y el personal del servicio de asistencia sanitaria, que acudieron a su domicilio, pudieran hacer nada para evitarlo. Las veinte puñaladas que su novio le propinó en el tórax en medio de una discusión acabaron con ella.

El hombre, que había ido a casa de Rebeca a verla, huyó tras cometer el crimen y, cuando ya era buscado por los agentes, se entregó en las dependencias de la Policía Local de Laredo, en cuyos calabozos estuvo hasta que llegó la Guardia Civil. Según fuentes policiales, el asesino estaba «muy tranquilo», hasta el punto de quedarse dormido mientras llegaban los agentes del instituto armado. Sabía que sería localizado, pues compartía el mismo ambiente que la chica a la que arrebató su futuro. Ella ponía copas en un bar que frecuentan muchos de sus compatriotas y al que también acudía habitualmente su novio, ya que a veces trabajaba poniendo música en el local.

Tomás, que «era muy buena persona para todo el mundo», según algunos amigos que acudieron ayer a casa de Rebeca, no tenía antecedentes penales ni había denuncias contra él por violencia machista. Tampoco las habían presentado el 70 % de las 47 asesinadas en el 2018 por sus parejas o exparejas. De las catorce mujeres que sí habían puesto denuncias contra los que luego resultaron ser sus agresores, solo para nueve se adoptaron medidas de protección y, pese a ello, no se pudo evitar su asesinato.

Desde el 2003, 976 muertas

Desde el 2003, año que comenzaron a contabilizarse las víctimas por violencia machista, ya son 976 las mujeres a las que les han quitado la vida. La muerte ayer de Rebeca es la primera por violencia machista en Cantabria desde el 2015. Sorprende, por poco habitual, un crimen machista entre personas tan jóvenes. Según las estadísticas que elabora la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, más del 61 % de estos delitos son cometidos por individuos de entre 31 y 50 años. Por debajo de esa edad, entre 21 y 30 años (el asesino de Rebeca tiene 29 años), no llegan al 13 %.

El delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga, aseguraba ayer: «Hoy más que nunca tiene sentido el Pacto de Estado contra la Violencia de Género». Por lo que ha pedido la «unidad de las fuerzas políticas para luchar contra esta lacra». También se ha dirigido a las mujeres que sufren violencia machista para decirles que el Estado tiene herramientas para protegerlas y solucionar su situación, incluidas aquellas que, como Rebeca, residen de modo irregular en el país.

Tanto Zuloaga como el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, participaron con los vecinos de Laredo en una concentración de repulsa de este primer caso de violencia machista del 2019 y en solidaridad con la familia y los amigos de la víctima. Tras una pancarta con el lema «Contra el terrorismo machista, lucha feminista», cientos de personas recordaron a Rebeca con un minuto de silencio. Concentraciones similares tuvieron lugar en otras ciudades en Cantabria y en el resto de España. El crimen ha provocado el rechazo de los partidos políticos y el Gobierno. El presidente del PP, Pablo Casado, pidió unidad contra la violencia machista y que salga «del debate partidista». 

Buscan a un preso que mató a su mujer en el 2004 y no volvió tras un permiso carcelario

Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado buscan a un preso condenado por matar a su mujer en el 2004 en la isla de Gran Canaria que no regresó el 27 de diciembre al centro penitenciario Las Palmas II tras disfrutar de un permiso.

El preso fue condenado en el 2005 a 19 años de prisión por asesinar a su esposa un año antes en el domicilio familiar de Telde (Gran Canaria). La sentencia consideró probado que el 5 de julio del 2004 el hombre había acudido a la vivienda en la que había convivido con la mujer hasta unos días antes, donde comenzó una disputa que terminó con el asesinato a puñaladas de la víctima.

La Guardia Civil investiga la rotura del precinto de la casa del asesino de Laura Luelmo

La Guardia Civil investiga la rotura del precinto y de la brida de la puerta de la casa en El Campillo (Huelva) de Bernardo Montoya, autor confeso del crimen de la joven maestra zamorana Laura Luelmo.

La casa de Montoya apareció con esas medidas de seguridad retiradas, por lo que la Guardia Civil ha vuelto a colocar un nuevo precinto para preservar la seguridad del inmueble. En su día, la Guardia Civil realizó un registro en esa vivienda para recabar las pruebas que pudieran ayudar al esclarecimiento del crimen. Montoya se encuentra en la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla) tras ser trasladado desde el penal onubense.