Intervienen más de 172.000 juguetes falsos y peligrosos para los niños

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Policía Nacional

Hay tres chinos detenidos y acusados de un delito contra la propiedad industrial. Los juguetes imitaban a otros de reconocidas marcas pero no cumplían las normas de calidad, seguridad e higiene establecidas

05 ene 2019 . Actualizado a las 17:13 h.

La investigación comenzó el pasado mes de diciembre tras la denuncia de dos marcas de juguetes que hablaban de la existencia de juguetes falsificados procedentes del polígono industrial de Cobo Calleja, en Fuenlabrada. Cuando la Policía Nacional intervino se encontró nada menos que 172.000 juguetes falsos y además peligrosos para los menores. Los localizaron en un establecimiento comercial abierto al público y en una nave destinada al almacenaje, ambos situados en las localidades madrileñas de Fuenlabrada y Parla.

Según ha informado la Policía en un comunicado, los agentes han detenido a tres personas de nacionalidad china que se encargaban de su venta y almacenamiento. Están acusados de un presunto delito contra la propiedad industrial.

 Todos los juguetes imitaban reconocidas marcas y además, representaban un «evidente riesgo para la salud y la seguridad de los menores, al no estar sometidos a las normas ISO de calidad, salubridad e higiene y, además, ser elaborados en fábricas clandestinas con deficientes condiciones higiénicas y empleando materiales y pinturas nocivas para la salud».

Los investigadores, según informa Europa Press, han constatado que los arrestados adquirían los productos falsificados en China y los transportaban hasta España empleando diferentes formas y vías de entrada. Llegaban en bloques separados en distintos envíos y días, e incluso empleando distintos puertos y aeropuertos de entrada, para ser montados finalmente en la nave situada en el polígono de Cobo Calleja. Según ha explicado la Policía, esta desmembración constituye una medida de seguridad empleada para dificultar su detección en las aduanas europeas.

En el establecimiento abierto al público, los comerciantes disponían de una cantidad pequeña que rondaba los 6.000 productos y que utilizaban para atender su capacidad inmediata de distribución. En la nave-almacén, cerrada al público, acumulaban la mayoría de productos falsos además de ser el lugar destinado al montaje de los mismos por ello los agentes han intervenido juguetes en diferentes fases de montaje.

De esta forma, teniendo en cuenta la cantidad y variedad de los productos intervenidos, los investigadores estiman que el promedio de ganancia por juguete ronda los seis euros, lo que hace un total de más de un millón de euros.