La relación con la UE divide a la extrema derecha alemana

Dexit, así es cómo se ha bautizado a una hipotética salida de Alemania de la Unión Europea, con la que se especula por primera vez en el continente


BERLÍN / E. LA VOZ

El grexit, el öxit, ¡y ahora también el dexit! Así es cómo se ha bautizado a una hipotética salida de Alemania de la Unión Europea, con la que se especula por primera vez en el continente, que hace aguas ante el inminente brexit. Quienes parecen dispuestos a seguir el ejemplo de griegos y austríacos, al plantearse un divorcio de la potencia económica germana con el resto del bloque comunitario, no podían ser otros que los ultras de AfD. Satisfechos tras haber cumplido su objetivo, polarizar Alemania con la crisis migratoria y capitalizar el creciente rechazo de la población a la llegada de refugiados, los xenófobos, que quedaron terceros en las elecciones del 2017, retoman la visión euroescéptica con la que echaron a andar en el 2013.

«Si no se implementan las profundas reformas que proponemos para la UE de aquí al final de la legislatura, en el 2024, será necesaria la salida de Alemania o una disolución ordenada del bloque». Así reza Una Europa de naciones, como se titula el segundo punto del programa ultra de cara a las elecciones europeas del 26 de mayo y que debaten estos días sus más de 400 delegados reunidos en Riesa, en el estado federado de Sajonia, uno de sus bastiones en el este del país. El lugar y el momento perfectos para elegir a los que serán los cabezas de partido para los comicios con los que aspiran a transformar el bloque, que tachan de «haberse convertido en una estructura no democrática concebida por burocracias poco transparentes y descontroladas».

«AfD desea mejorar la UE», insistió el jefe de la formación, Jörg Meuthen. Sin embargo, la idea de un dexit genera escepticismo entre la cúpula ultra, con lo que no parece probable que vaya a darle el visto bueno sin más al programa de 58 páginas. «AfD está realizando un test ante su electorado para saber si este tema tiene aceptación o no», explica el politólogo Klaus-Peter Sick. Su fin, en última instancia, sería normalizar la derecha respecto a lo que ocurre en vecinos como Francia o Italia, asegura el experto. 

Dudas sobre la eficacia

Pero muchos dentro del partido son conscientes de que, simplemente al votar un dexit, ya están rompiendo un tabú en uno de los países que pusieron los primeros cimientos de la UE. Según una encuesta difundida por el Parlamento Europeo, el 51 % de los alemanes confían hoy en el bloque comunitario, 9 puntos más que la media europea y 23 más que en 2015, cuando la crisis migratoria llegó al continente. Por eso el propio Meuthen, del ala moderada de AfD, sugiere reemplazar la fecha del 2024 en el texto sobre el eventual divorcio de Alemania por una fórmula más ambigua del tipo «en un plazo razonable».

Entretanto, un nuevo representante del sector derechista, el exjefe en el land de Sajonia-Anhalt, André Poggenburg, ha abandonado la formación para fundar un partido aún más radical.

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