España lidera el ultimátum europeo a Maduro

Junto con Francia, Alemania y el Reino Unido le dan ocho días para convocar comicios o reconocerán a Guaidó como presidente. Italia impide que la UE ponga fecha a la amenaza

Guaidó llegó a una de las asambleas ciudadanas a los simpantizantes opositores
Guaidó llegó a una de las asambleas ciudadanas a los simpantizantes opositores

Bruselas / corresponsal

Ocho días. Es el plazo que le han dado las principales potencias europeas a Nicolás Maduro para que se repliegue y convoque elecciones «justas, libres, transparentes y democráticas» en Venezuela. El Reino Unido, Francia y Alemania cerraron ayer filas con el Gobierno español para redoblar la presión sobre el sucesor de Hugo Chávez. Si no accede a la demanda, las cancillerías reconocerán al líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente en funciones. El líder del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, aclaró ayer que esta ofensiva política «no busca poner o quitar presidentes», sino dar la oportunidad a los venezolanos de restablecer, ante la atenta mirada de la comunidad internacional, la normalidad democrática en el país caribeño, que afronta una crisis económica, política y humanitaria sin precedentes.

«El pueblo venezolano debe poder decidir libremente su futuro. Sin elecciones anunciadas en ocho días, podríamos reconocer a Guaidó como presidente encargado de implementar el proceso político», deslizó ayer el líder francés, Emmanuel Macron. Un mensaje casi idéntico al que poco después lanzaba el equipo diplomático alemán. Berlín se sumó a la iniciativa coordinada desde Madrid. «Si las elecciones no se anuncian en ocho días, estamos dispuestos a reconocer a Guaidó como presidente interino», sostuvo la viceportavoz del Gobierno alemán, Martina Fietz. La coreografía, perfectamente medida, culminó con el mensaje del Ejecutivo británico, ansioso por replicar la decisión que adoptó Estados Unidos el pasado miércoles, después de que Guaidó se autoproclamara presidente de Venezuela. «Maduro no es el líder legítimo», zanjó el jefe de la diplomacia británica, Jeremy Hunt, tras acusar al mandatario de amparar la violación de derechos humanos.

El ultimátum llegó ayer tras los esfuerzos infructuosos de España para conseguir que todos los Estados miembros respaldasen su propuesta de reconocer a Guaidó. El pasado viernes a mediodía, los Veintiocho embajadores permanentes del Comité Político y de Seguridad se reunieron con estricto celo en Bruselas para debatir la situación y articular una respuesta común de la UE. 

Sánchez mueve ficha

Algunas cancillerías como la de Grecia y Austria mostraron su rechazo absoluto. El bloqueo fue sorteado gracias a una propuesta francoalemana de trazo más moderado: lanzar una «última llamada» a Maduro. El equipo español accedió, según fuentes diplomáticas, con la exigencia de poner una fecha límite. «Cuestión de días, no de semanas», explican esas mismas fuentes. Pero el consenso y la unidad no tardó mucho en romperse cuando Italia bloqueó la declaración oficial de la UE. Roma obligó a eliminar los plazos. Ese movimiento de última hora enervó los ánimos de las principales capitales europeas que, con Madrid al frente, decidieron mover ficha y poner sus propios planes sobre la mesa.

La división dentro del seno de la UE se tradujo ayer en un texto aguado y poco ambicioso, redactado con malabarismo por la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini. «La UE reclama encarecidamente la celebración de elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles de acuerdo con los estándares democráticos internacionales y el orden constitucional venezolano», se limitó a subrayar la italiana, quien advirtió en la declaración de que «en ausencia de anuncio para la organización de nuevas elecciones con las garantías necesarias en los próximos días, la UE tomará acciones, incluyendo la cuestión del reconocimiento del liderazgo en el país en línea con el artículo 233 de la Constitución venezolana».

Sí hubo entre sus líneas palabras de rechazo para Maduro, al que no consideran presidente legítimo. «Las elecciones del pasado mayo no fueron libres, justas ni creíbles y despojaron a Nicolás Maduro de legitimidad democrática (…) La UE reitera su total respaldo a la Asamblea Nacional, que es la institución democrática legítima de Venezuela».

El tema volverá a la mesa comunitaria el jueves, cuando se reúnan los ministros de exteriores de la UE en Rumanía.

La ofensiva política de la UE llega tres días más tarde que la de EE. UU., Canadá y una decena de países latinoamericanos. Un balón de oxígeno para Guaidó, quien agradeció ayer a Sánchez «su compromiso ante esta lucha democrática».

Comentarios

España lidera el ultimátum europeo a Maduro