La Unión Europea podría alargar la agonía del «brexit» hasta el 1 de julio

Cristina Porteiro
Cristina Porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

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YOAN VALAT | EFE

Berlín, París y Madrid condicionan la prórroga a un acuerdo político en Westminster

28 feb 2019 . Actualizado a las 08:01 h.

«Va contra todos los principios del sentido común (…) Ni siquiera los brexiters están a favor de una salida sin acuerdo, pero los accidentes ocurren», advierte convencida una alta fuente del Banco Central Europeo (BCE). La aparente disposición de la primera ministra británica, Theresa May, a pedir un aplazamiento del brexit no despeja en la UE el fantasma de una salida abrupta el próximo 30 de marzo. Han sido tantos los volantazos que han dado los británicos que Bruselas se prepara para cualquier escenario. También para extender la agonía del divorcio dos meses más. Para ello necesita la solicitud formal de Londres y la luz verde de los Veintisiete.

¿Qué plazo tiene May para pedir la prórroga?

Aunque la salida automática del Reino Unido del club comunitario está prevista para las 24.00 horas del 30 de marzo, la primera ministra británica, Theresa May, deberá enviar la solicitud para aplazar el brexit al menos una semana antes de la cumbre europea del 21 y 22 de marzo, para que el negociador de la UE, Michel Barnier, pueda tramitar la petición y presentarla a los Veintisiete líderes europeos en la cita que tendrá lugar en Bruselas en esas fechas. Será la última oportunidad de los británicos para evitar el precipicio.

¿Están dispuestos los líderes europeos a posponer el «brexit»?

Sí, pero bajo ciertas condiciones y «no más allá de unas cuantas semanas», aseguran fuentes comunitarias. Existe un amplio consenso para no alargar la agonía más allá de la fecha de formación de la nueva Eurocámara (1 de julio). Algunas cancillerías quieren restringir mucho más los plazos para que no interfieran en las elecciones al Parlamento Europeo, previstas para el próximo 26 de mayo. Más allá de las cuestiones Berlín, París, Madrid y Bruselas exigen a Londres que aclare exactamente para qué quiere extender el plazo. Si es para refrendar el acuerdo negociado por Theresa May, para poner sobre la mesa la opción de los laboristas (una unión aduanera), para convocar nuevas elecciones en el Reino Unido o incluso para una segunda consulta pública.

«Si los británicos necesitan más tiempo, podemos examinar una petición de retraso, pero solo si está justificada por nuevas propuestas. No lo haremos si no hay una perspectiva clara sobre cuál es el objetivo que se persigue», aclaró ayer desde París el presidente francés, Emmanuel Macron. La canciller alemana, Angela Merkel, se sumó en la rueda de prensa conjunta a su demanda: «Si el Reino Unido quiere más tiempo, no nos opondremos, pero sabiendo que el objetivo es encontrar una salida ordenada». También el presidente español, Pedro Sánchez, se mostró reacio a «prolongar la incertidumbre» sin un plan realista para conquistar a los diputados de Westminster.

Con este panorama, el Parlamento británico deberá ponerse de acuerdo antes de que expire el próximo mes de marzo: «Un acuerdo es posible, trabajamos hasta el último minuto, pero eso exige que el gobierno y parlamento británicos asuman sus responsabilidades», les recordó ayer Barnier.

¿Tendrá que convocar el Reino Unido las elecciones europeas?

No, si tiene pensado irse antes del próximo 1 de julio, cuando se conformará la nueva Eurocámara. El problema que se puede plantear es que Londres llegue a esa fecha sin un plan acordado para abandonar el club comunitario. Si no se retira, tanto el Gobierno de Theresa May como la Unión Europea se exponen a una cascada de demandas civiles. Cualquier británico puede reclamar su derecho (como ciudadano comunitario) a tener representación en el Parlamento Europeo e impugnar el proceso de constitución del nuevo Legislativo comunitario. Por eso los Veintisiete quieren cerrar este capítulo antes de que el primer país europeo acuda a las urnas (23 de mayo).