La Cámara Baja de EE.UU. aprueba la primera propuesta de control de armas en 25 años
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«Esta norma va a convertir a un ciudadano respetuoso con las leyes en un delincuente», lamentó el congresista republicano Richard Hudson
01 mar 2019 . Actualizado a las 07:59 h.Es un paso modesto, casi simbólico, pero es la primera acción legislativa de relevancia desde 1994 para controlar el acceso a las armas. Una acción destinada a mitigar un problema calificado como «epidémico» por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes. Este legislativo, con mayoría demócrata desde el 3 de enero, aprobó el miércoles la obligatoriedad de revisar los antecedentes de cualquier comprador antes de hacer efectiva la venta de un arma. Ayer dieron un paso más: ampliar de 3 a 10 días el plazo para llevarla a cabo.
La primera iniciativa recibió el apoyo de 240 congresistas, de los cuales solo ocho fueron republicanos, mientras que la segunda fue avalada por 228 votos, tres de ellos del Partido Republicano. El escaso entusiasmo conservador anticipa que ambas morirán en el Senado, donde el partido de Donald Trump tiene 53 de los 100 asientos. Además, el presidente anunció su veto en caso contrario.
Aunque pueda sorprender, el debate en el Congreso en las dos últimas décadas ha girado fundamentalmente en torno a medidas destinadas a relajar la supervisión y las prohibiciones. Solo el año pasado, Estados Unidos vivió casi un tiroteo masivo por día (cuatro o más víctimas) y 14.708 muertes por armas de fuego. En los dos primeros meses del 2019, medio centenar de tiroteos masivos y 2.200 muertes. Una auténtica emergencia nacional, y no la que ha declarado Trump para construir su muro, según Pelosi.
Tal y como apunta The New York Times, la gran mayoría de los autores de los 19 tiroteos masivos más recientes del país, incluido el de Las Vegas en octubre del 2017, que dejó 58 muertos y cientos de heridos, se hicieron legalmente con sus armas después de ser sometidos a revisión. En el caso de Devin Patrick Kelley, que en noviembre del 2017 asesinó a 26 personas en una iglesia de Texas, alguien olvidó incluir en la base de datos que había sido condenado por violencia doméstica, lo que hubiera bloqueado la compra de los rifles semiautomáticos con los que cometió la matanza.
El argumentario republicano, contrario a la propuesta de ley, lo defendió el congresista Richard Hudson, que advirtió de que la iniciativa «va a convertir a un ciudadano americano respetuoso con las leyes en un delincuente», mientras «los delincuentes van a seguir haciéndose con armas ya sea robando, en el mercado negro o en la calle».
Datos aportados por la oficina del demócrata Mike Thompson, promotor de la iniciativa, apuntan a que la ley vigente sobre revisión de antecedentes bloqueó el año pasado 88.000 ventas a ciudadanos que, sin embargo, podían acudir después a Internet o a ferias de armas para comprarlas. Un resquicio legal al que pondría fin una propuesta que Trump y su partido se niegan a convertir en ley.