Vox dice que el ataque a su coordinador en Pontevedra «es un ejemplo más de la reinserción no siempre es posible»
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El agredido tras el incidente: «Enseñé mi mano llena de sangre, les dije este es vuestro sentido democrático y me respondieron con gritos de todo»
10 mar 2019 . Actualizado a las 20:08 h.Vox cuestionó la validez de la reinserción social en todos los casos, en base al ataque a su coordinador en Pontevedra, Juan Manuel Rosales, por el mismo joven que agredió a Rajoy en Pontevedra. En la cuenta de Twitter, Vox asegura: «El mismo que dio un puñetazo a Rajoy agrede hoy [por ayer] al coordinador de Vox de la ciudad de Pontevedra. Un ejemplo más de que la reinserción no siempre es posible. Exigimos que se le aplique toda la Ley e ingrese cuanto antes en prisión para garantizar la seguridad de todos». En una línea también de condena a la agresión, Santiago Abascal, también en su cuenta de Twitter, arremetió contra Pablo Iglesias al hilo del incidente pontevedrés. Abascal escribió: «Este tipo de ultraizquierdistas psicópatas no pueden andar sueltos. Y menos después de que @Pablo_Iglesias_ lanzase la alerta violenta contra Vox. Unos vocen las consignas y señalan los objetivos y otros cumplen órdenes y ejercen la violencia».
Por su parte, el agredido, Juan Manuel Rosales, que es coordinador de Vox en Pontevedra, Marín y O Morrazo, explicó que interpuso una denuncia por lesiones ante la Policía por el suceso. Añadió que todavía no entiende por qué ocurrió la agresión y señaló que él estaba sencillamente paseando por la ciudad, cerca de la Praza do Teucro, cuando se produjo el ataque. Sobre su agresor, que calificó de comportarse como un «boxeador» con él, le llamó mucho la atención tanto su actitud como su aspecto y lamentó que para alguna gente este sea «el sentido democrático». Rosales explicó que le han llamado dirigentes de su partido y que también lo hizo Abascal, que le transmitió su apoyo y le deseo una rápida recuperación de sus lesiones.
Por su parte, el candidato del PP por Pontevedra, Rafael Domínguez, también condenó la agresión en su cuenta de Twitter: «La violencia no es aceptable en democracia. Condeno la agresión que hoy [por ayer] se ha producido en Pontevedra». El presidente provincial de los populares, Alfonso Rueda, se hizo eco de las palabras de Domínguez y escribió: «Me sumo, absolutamente, a esta condena. El respeto a uno mismo empieza por el respeto a los demás, por mucho que se discrepe. Los que agreden, se califican por sí mismos y no caben en democracia».
Por su parte, fuentes del caso explicaron que el joven ya pasó por la Comisaría de Pontevedra y que prestará declaración en el Juzgado en el momento en que se le requiera.
Coincidieron en Comisaría
El coordinador de Vox se desplazó a un centro hospitalario del centro de la ciudad -desde donde difundió varias imágenes de la agresión- para que los médicos expidiesen un parte de lesiones. Con ese mismo parte simple se presentó ya ayer por la tarde en la comisaría de Pontevedra para interponer una denuncia. Allí se cruzó en los pasillos con su agresor, que había acudido de forma voluntaria para prestar declaración. Según fuentes cercanas al caso, el agresor le pidió al miembro de Vox allí mismo disculpas. El joven, al parecer, habría pasado toda la noche de juerga y los hechos se produjeron después, en la mañana de ayer.
Andrés V. F. tenía 17 años cuando fue detenido por primera vez. Fue a pedirle a Rajoy una foto, una de las muchas que se había hecho el presidente en su paseo por Pontevedra. De pie al lado del candidato popular, aparentemente tranquilo y con normalidad, mientras Rajoy hablaba, el agresor lanzó un violento puñetazo que impactó en el lado izquierdo de su cara. Mientras era reducido y detenido por los guardaespaldas, hacía el gesto de victoria con los dedos. Tras ser reducido por el equipo de seguridad, el joven fue retenido en una inmobiliaria donde, según explicaron posteriormente a los medios sus trabajadores, había justificado su acción por los «recortes» y la «corrupción» con los que ha ligado al PP y Rajoy. Tras la agresión, resultó difícil reducir al menor que aseguraba que «estaba muy contento» por lo que había hecho. Ayer, tras protagonizar la agresión a Rosales, salió huyendo junto a otros implicados, pese a que pudo ser identificado por agentes que se encontraban en el lugar.
No es la primera vez que Vox sufre algún percance en Pontevedra. El pasado mes de febrero, un vecino de la parroquia de Salcedo fue identificado como la persona que pinchó las ruedas de los coches de aproximadamente medio centenar de asistente s al acto de presentación de Vox. Esta persona fue inicialmente retenida, si bien posteriormente consiguió zafarse y huir aprovechando el importante número de personas que asistieron a este acto celebrado en la Finca Batacos de Pontevedra.