«Lo tapé todo muy bien y fue perfecto», dice el pocero de Totalán sobre el agujero en el que cayó Julen
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La versión ofrecida por el empresario difiere de la del dueño de finca, que insiste en que dejó el pozo abierto
13 mar 2019 . Actualizado a las 00:37 h.«No tengo otra historia». Antonio Sánchez, el empresario que construyó el pozo por el que cayó el pequeño Julen en Totalán no varió ni un ápice las primeras declaraciones que realizó ante la Guardia Civil tras el trágico suceso. «Lo tapé todo muy bien y fue perfecto». Esta versión fue la que le contó el pocero a la jueza malagueña que instruye el caso en la declaración como testigo que realizó el martes.
La declaración de Sánchez se ha prolongado durante algo más de media hora, en la que ha contestado a numerosas preguntas. Sobre todo de los abogados de la defensa del dueño de la finca, David Serrano, que es el único investigado en este caso por un presunto delito de homicidio por imprudencia. Así, ha explicado que cuando volvió a la parcela, ya tras la caída del pequeño, comprobó que habían rebajado la zona y ya no estaba la piedra. «Lo que pasa es que luego han hecho una zanja», e insistió en que ya nada estaba como lo había dejado.
Sánchez se detuvo en aportar detalles. Explicó que los pozos que no tienen utilidad por no tener agua no se sellan, lo que sí se hizo en otras perforaciones existentes en la parcela. También detalló cómo se realizan estas perforaciones y que cuando se ve que un pozo no tiene agua se retira la boquilla de hierro que se pone en los primeros momentos para evitar que la tierra caiga de nuevo y que al retirarla se produce un hundimiento que deja como un cráter, sobre el que él puso la piedra.
Esta versión contradice la línea de defensa del dueño de la finca, quien viene sosteniendo desde el primer momento que Sánchez dejó el pozo abierto después de finalizar los trabajos. Además, aseguró que él mismo fue el que tapó la boca de la prospección.
Además de Sánchez, el martes declararon en el juzgado como testigos un ayudante del pocero y la persona que realizó luego una zanja junto al talud que limita el pozo, quienes, según las fuentes consultadas, han mantenido lo que ya manifestaron en su momento. Es decir, que era evidente que la boca de la prospección estaba cegada, puesto que la rueda del camión con el que trabajaban pasó por encima del sondeo.