Madonna y Lisboa: ¿fin del romance?

La artista está molesta porque no le dejaron meter un caballo en el salón de un palacio antiguo para un videoclip


lisboa / corresponsal

La historia de amor entre Madonna y Lisboa parecía eterna. Hace casi dos años, la reina del pop cambió Los Ángeles por la capital lusa, trasladándose a vivir aquí con sus cuatro hijos pequeños, David Banda y Mercy, de 13 años, y las gemelas Estere y Stella, de 7. Pero el romance parece haber llegado a su fin. La gota que ha colmado el vaso y los nervios de la diva norteamericana ha sido la negativa del alcalde de Sintra, Basilio Horta, a que la artista metiese un caballo pura sangre lusitano en el salón del palacio Quinta Nova da Assunção, de más de 150 años. Ella quería grabar allí su último videoclip, entre el 15 y el 20 de marzo. La estancia escogida alberga piezas de enorme valor y un suelo de madera original, proveniente de las antiguas colonias lusas.

El enfado de la artista ha sido de tal envergadura que ha acusado a Portugal de «ingratitud» en las redes sociales por no cumplir sus exigencias. «Después de todo lo que he hecho desinteresadamente para promocionar al país en todo el mundo...», afirma Madonna.

El regidor de Sintra, población situada a 30 kilómetros al norte de Lisboa y donde Madonna estuvo a punto de comprar una mansión para vivir, no ha tardado en responderle diciendo que no se deja presionar y que «hay cosas que la popularidad y el dinero no compra». Para Basilio Horta «no estaría siendo un buen alcalde ni cumpliendo el derecho de igualdad que rige para todos los habitantes de Sintra si permitiese meter un caballo para una grabación musical en los salones de un edificio que no solo es patrimonio de todos los ciudadanos de Sintra, sino de todos los portugueses», señaló. «Hemos atendido a todas sus exigencias para dicha grabación, salvo lo del caballo que sobrepasaba todos los límites», añadió.

Los periódicos lusos Público y Correio da Manhã han publicado que la cantante ya no vive regularmente desde hace meses en Lisboa, que solo viene de vez en cuando para ver a sus hijos pequeños, que estudian en el prestigioso Liceo Francés de la capital lusa, que ya nada la ata aquí, y que está preparando su marcha definitiva de Portugal.

Para el recuerdo de sus fans quedarán las idílicas imágenes de la estrella americana paseando a caballo por las desiertas playas de Troia, a unos cincuenta kilómetros al sur de la capital portuguesa. También se difundieron sus escapadas nocturnas a las casas de fado lisboetas más escondidas, donde conoció a los mejores cantantes lusos. Y muchos compartieron las fotografías que en las que posó junto a sus tres hijos pequeños en diferentes puntos de la metrópoli portuguesa y también imágenes sus visita al imponente estadio de la Luz, sede del Benfica Club de Fútbol, con cuyo equipo de alevines ha estado entrenando David Banda, uno de sus hijos, gracias a que se le dieron todo tipo de facilidades para entrar en el equipo.

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