Rebelo de Sousa pide un cambio legislativo por el Familygate

Begoña Íñiguez LISBOA / CORRESPONSAL

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PEDRO NUNES | REUTERS

Un ministro enchufó a su exmujer y a su actual pareja

06 abr 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El caso del Familygate, la contratación por enchufe de unos cuarenta familiares de ministros y secretarios de Estado para ocupar cargos en el Gobierno de António Costa, continúa creciendo en Portugal y promete no dar tregua a los asesores del primer ministro. El dirigente socialista ve como el tema sigue siendo noticia destacada en todos los medios al tiempo que cae su popularidad a seis meses de las elecciones legislativas.

 El presidente de la República, el conservador Rebelo de Sousa, pidió ayer que «se cambie la ley para limitar los nombramientos de familiares de titulares de cargos políticos en Portugal». Considera que la ley actual no limita el enchufismo. «La ley que está en vigor desde hace veinte años no es tan exigente como pide, mayoritariamente, la opinión pública del país», dijo. «Vale la pena modificar la legislación conforme a las exigencias de los ciudadanos portugueses», concluyó.

La única dimisión, hasta la fecha, por el Familygate en el Gobierno ha sido la del secretario de Estado de Ambiente, Carlos Martins, que renunció a su cargo el jueves, por haber nombrado asesor de su gabinete a uno de sus primos. Horas después de la dimisión de Martins, y ante la insistencia en el Parlamento de los partidos de la oposición de centro-derecha, el PSD, de Rui Rio, y el CDS-PP, de Assunção Cristas, el primer ministro, se vio obligado a confirmar ante los diputados «la creación de una comisión parlamentaria para la transparencia, que delimite las reglas y límites en el nombramiento de cargos políticos, entre los familiares de miembros del Gobierno».

 Los enchufes del ministro

El diario luso Público publicó ayer que el ministro de Medio Ambiente, João Pedro Matos Fernandes, benefició a su exmujer, Ana Isabel Marrana, cuando aún estaban casados, nombrándola para ocupar dos altos cargos dentro del ministerio del que era titular. Tras su separación la cesó.

 Matos no tardó en reaccionar a la noticia declarando: «Ana Isabel Marrana trabaja desde hace más de 30 años en el área de Medio Ambiente de la Función Pública portuguesa».

Preguntado por el cargo de vicepresidenta del Instituto de Aguas del Norte de Portugal que ocupa su actual pareja, Fernanda Lacerda, que depende también de su ministerio, Matos Fernandes se limitó a decir: «No voy a comentar nada más sobre mi vida personal».