La Fiscalía General del Estado recibe a pretendidos observadores que buscan denigrar el juicio por el 1-O

Ana Balseiro
Ana Balseiro MADRID / LA VOZ

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El presidente del tribunal Manuel Marchena (segundo por la izquierda) suspendió unos minutos la sesión  de este miércoles porque Paco, un auxiliar del Supremo, necesitaba asistencia y pidió al médico forense que lo atendiese. «Paco es una pieza indispensable en el desarrollo de la infraestructura de esta vista y se ha sentido indispuesto», pero «ya está bien», dijo después el juez al reanudar las comparecencias
El presidente del tribunal Manuel Marchena (segundo por la izquierda) suspendió unos minutos la sesión de este miércoles porque Paco, un auxiliar del Supremo, necesitaba asistencia y pidió al médico forense que lo atendiese. «Paco es una pieza indispensable en el desarrollo de la infraestructura de esta vista y se ha sentido indispuesto», pero «ya está bien», dijo después el juez al reanudar las comparecencias

La plataforma International Trial Watch fue creada en diciembre por seis colectivos catalanes

09 abr 2019 . Actualizado a las 08:04 h.

Los «observadores» de International Trial Watch-Catalan Referendum Case, una plataforma creada el pasado diciembre por seis colectivos catalanes ex profeso para monitorizar el juicio por el desafío independentista, se han reunido con Fernando Rodríguez Rey, mano derecha de María José Segarra al frente de la Fiscalía General del Estado. Según explicó el colectivo en un comunicado, en el encuentro, celebrado el pasado miércoles, le transmitieron su preocupación por el carácter «político» que consideran tiene la causa. Sin embargo, el colectivo calificó de «positiva» la reunión, señalando que transcurrió con «cordialidad» y avanzó que se repetirá durante el transcurso del juicio.

Cabe recordar que el tribunal que preside Manuel Marchena rechazó la pretensión de las defensas de permitir en la sala «observadores» acreditados como tal, con la pretendida misión de garantizar el respeto a los derechos fundamentales de los procesados, pues la retransmisión íntegra y en directo del juicio no solo salvaguarda dicho extremo sino que permite -en palabras del tribunal- «que todo ciudadano que quiera convertirse en observador, nacional o internacional, del desarrollo del juicio, podrá hacerlo», sin limitación numérica (las defensas sugerían cinco).

Pese a lo anterior, International Trial Watch pone el acento en su comunicado sobre aspectos «negativos» del proceso, que les «preocupan» y que le trasladaron a Rodríguez Rey. Entre ellos, subrayan la limitación impuesta por Marchena a la exhibición de imágenes de vídeo sobre las cargas del 1-O. «Esta limitación tiene efectos especialmente preocupantes estas semanas, en las que están declarando agentes de policía intervinientes en las actuaciones del 1 de octubre», señalan, argumentando que las testificales «no pueden contrastarse» con las imágenes en las que, sostienen, «hubo cientos de personas heridas», e «impide aflorar posibles contradicciones», lo que tiene «efectos directos en la valoración de la prueba que pueda hacer el tribunal».

También critican los interrogatorios de la Fiscalía a los testigos, al acusarla de «criminalizar la protesta y la disidencia», y se quejan de que las partes no conocen el calendario completo del juicio, ni el orden de la testifical, «lo que dificulta enormemente preparar los interrogatorios».