Fisher Price retira cinco millones de sillas para dormir tras la muerte de 30 bebés

La agencia de Consumo de Estados Unidos ha alertado sobre su falta de seguridad tras la presión de los pediatras


redacción | la voz

«Este producto es mortal y debe ser retirado inmediatamente». Es la advertencia que lanzó hace unos días la presidenta de la Academia Estadounidense de Pediatría, Kyle Yasuda, en alusión a una silla para dormir a los bebés Rock'n Play Sleepers de Fisher Price. Ahora, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos (CSP), de acuerdo con el fabricante, han decidido retirar del mercado 4,7 millones de unidades de este producto, al que se le atribuye la muerte por asfixia de más de 30 bebés en los últimos diez años al darse la vuelta.

Hace unos días, la CSP y el fabricante ya habían emitido una alerta instando a los consumidores a dejar de usar la silla cuando el bebé cumpliera los tres meses de edad o fuera capaz de darse la vuelta. De hecho, la mayoría de las muertes ocurrieron por asfixia al darse la vuelta los bebés. En ese momento asociaron al Rock'n Play con diez muertes infantiles, aunque un estudio anterior elaborado por la revista Consumer Reports había elevado la cifra a 32, incluyendo las diez a las que cita el comunicado oficial.

Fisher-Price ha decidido retirar del mercado de forma voluntaria 4,7 millones de unidades, aunque mantiene la seguridad del producto y achaca los accidentes a la imprudencia en su uso y a que no se siguieron las recomendaciones establecidas. «Si bien seguimos respaldando la seguridad de todos nuestros productos, dados los incidentes reportados, en los cuales la silla se usó en contra de las advertencias e instrucciones de seguridad, hemos decidido, en asociación con la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor, retirarlo de forma voluntario», según asegura la compañía en un comunicado.

El bebé, según las indicaciones, debe estar atado a la silla y en ningún caso debe utilizarse cuando ya han cumplido los 3 meses de edad, porque es cuando ya pueden alcanzar algún tipo de movilidad y darse la vuelta. En cualquier caso, la presidenta de la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos, Ann Marie Buerkle, fue contundente en una declaración que la entidad emitió a través de Youtube: «Urjo a los padres a dejar de utilizar este producto de inmediato y a contactar con Fisher Price para que les reembolse el dinero».

Más dura aún había sido aún Rachel Moon, la responsable del grupo de trabajo de la Asociación Americana de Pediatría que examinó el caso. «No podemos -dijo- poner más vidas de niños en peligro. La cama inclinada Rock'Play debe retirarse del mercado inmediatamente. No cumple con las recomendaciones de nuestra asociación para un ambiente de sueño seguro para cualquier bebé, que siempre deben dormir boca arriba, en una superficie para dormir separada, plana y firme, sin parachoques ni ropa de cama».

Otras agencias regulatorias en el mundo ya habían tenido reservas con la Rock' Play Sleeper. En el 2011, las autoridades australianas prohibieron su venta, mientras que en Canadá su uso no se ha clasificado para dormir a bebés. En la página web de la compañía para España, sin embargo, este producto no está disponible.

Jonathan A. Sorkowitz, el abogado de una familia cuya hija de 3 meses murió en una silla Rock n’ Play en septiembre de 2018; aseguró que sus clientes están considerando tomar acciones legales, a pesar de que la compañía está retirando el producto. La razón, según Sorkowitz, es que esta medida no ofrece una justa compensación a las familias que han sufrido la muerte de un bebé a causa de este producto

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