De Barcelona a Rentería, el conflicto se instala en la campaña electoral

Podemos acusa a Rivera de buscar confrontación y este cree debe actuar la Fiscalía


En una campaña bronca, caracterizada por las declaraciones altisonantes, no sorprende que lo ocurrido el domingo en Rentería, cuando una muchedumbre trató de impedir con insultos y por la fuerza un mitin de Ciudadanos en la localidad vasca, diese lugar a un lunes cargado de cruces de declaraciones, acusaciones y reproches entre los principales líderes políticos. De un lado, quienes como Pablo Echenique acusaron a Rivera de ir al País Vasco a buscar el conflicto. Del otro, los que aprovechan las aguas revueltas para poner en evidencia las alianzas de los socialistas con los más radicales del espectro político, y en medio, el PSOE pidiendo una campaña sin coacciones o Alberto Garzón, que se desmarcó en este caso de sus socios de Podemos para defender el derecho a la libertad de expresión, «aunque sea para decir barbaridades». Todo ello sazonado con el mal sabor de boca que ya había dejado lo ocurrido el jueves en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde la candidata popular Cayetana Álvarez de Toledo sufrió el acoso de un grupo de manifestantes. Y Pedro Sánchez, callado.

La caja de los truenos de la resaca de Rentería la abrió el secretario de Organización de Podemos cuando dijo que «la estrategia de Ciudadanos desde hace tiempo es la de incendiar el conflicto territorial en España». Las palabras de Pablo Echenique, que calificó a C’s como «un partido marginal» en Euskadi, fueron refrendadas en Santiago por la diputada vasca de Podemos Ione Belarra, que evitó denunciar los disturbios para incidir en que Ciudadanos apenas tenía representación en dicha comunidad y en Navarra porque iba en contra del cupo vasco. Pablo Iglesias, por su parte, reprochó que «algunos» en campaña quieran seguir hablando de ETA, mientras que el alcalde de Rentería, Julen Mendoza (EH Bildu) insistió en que C’s no buscaba celebrar un acto electoral sino generar «cierta provocación». Por su parte, el portavoz del grupo vasco en el Congreso y candidato del PNV por Vizcaya, Aitor Esteban, acusó a Ciudadanos de «buscar la foto» en el mitin de Rentería.

Frente a ello, Albert Rivera condenó los incidentes y dijo que, en su opinión, la Fiscalía podría actuar contra quienes dirigieron «insultos y amenazas» a los asistentes al acto. Si bien descartó que fuese a presentar una denuncia, recalcó la posición de su partido, que lamentó también el «escrache» a Álvarez de Toledo en Barcelona.

El PP, por su parte, aprovechó la polémica para «cargar» contra Pedro Sánchez. Casado exigió al presidente del Gobierno que deje de lado su «equidistancia» y su «silencio cómplice» y tome medidas contra los «escraches» que están sufriendo los partidos constitucionalistas en los actos de campaña, petición compartida por el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, quien también criticó que el PNV «reparta culpas». Edurne Uriarte, por su parte, criticó el silencio de Sánchez.

El PSOE lamentó en Twitter el «acoso» a C’s en Rentería y defendió que se pudiese hacer «una campaña sin coacciones». El ministro de Interior rechazó «cualquier tipo de violencia», si bien descartó tomar medidas. «Será evaluable para el futuro», se limitó a conceder Grande-Marlaska.

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