El miedo a otro atentado vacía las mezquitas en Sri Lanka

Tres muertos en una serie de exposiones y tiroteos durante una redada policial. El cerebro de los atentados del Domingo de Pascua murió imolándose en un hotel de lujo

Un soldado vigila la iglesia capitalina de San Antonio, una de las atacadas el domingo
Un soldado vigila la iglesia capitalina de San Antonio, una de las atacadas el domingo

Redacción

El miedo a un nuevo ataque terrorista vació las mezquitas este viernes, día de rezo musulmán, en medio del despliegue de miles de soldados para proteger a musulmanes y cristianos. Al miedo se une el caos que reina en el país asiático. Durante una operación policial, al menos tres personas, entre ellas un civil, murieron y otras tres resultaron heridas en una serie de explosiones y un tiroteo entre las fuerzas de seguridad y un grupo de personas armadas en la localidad de Samanthurai, al este de Sri Lanka.

La seguridad se ha reforzado en todo el país. Cerca de 10.000 militares se han desplegado en diferentes puntos para proteger los centros religiosos y también para llevar a cabo redadas en busca de los implicados en los ataques, como la que seguía en marcha en Samanthurai. Las fuerzas de seguridad lanzaron la operación tras recibir un aviso de la existencia de una casa segura para personas vinculadas con los atentados suicidas, según afirmó en un comunicado la oficina de comunicación del Ejército esrilanqués.El Ejército afirmó que ha recuperado dos cadáveres de supuestos terroristas que habrían fallecido en explosiones suicidas, y añadieron que por el momento se han limitado a acordonar la zona hasta que las tropas hayan asegurado el perímetro.

«Las razones por las que no tuvimos las oraciones de hoy fueron en primer lugar por motivos de seguridad», dijo a Efe el vicepresidente del Consejo de Musulmanes de Sri Lanka, Hilmy Ahamed, en referencia a las preocupaciones de la comunidad, minoritaria en la isla, a eventuales reacciones violentas tras la serie de ataques reivindicados por el Estado Islámico (EI). Ahamed sumó además «la solidaridad con los cristianos que cancelaron las misas dominicales de manera indefinida». «Si la comunidad afectada canceló, ¿cómo podemos nosotros celebrar oraciones? Consultamos con la comunidad religiosa y decidimos hacer el exhorto a no tener oraciones», agregó.

El ministro de Asuntos Religiosos Musulmanes, Abdul Haleem Mohamed Hashim, pidió el jueves no acudir a las plegarias colectivas de hoy como muestra de solidaridad y protesta «contra el acto bárbaro de los despiadados terroristas». Durante los últimos días líderes de las principales minorías religiosas del país, musulmanes, cristianos, e hindúes, han tenido varias reuniones interreligiosas para evaluar la crítica situación de seguridad de estas comunidades tras los ataques que tuvieron como objetivo tres iglesias y tres hoteles de lujo.

En la mezquita Kollupitiya Jumma Masyid, cientos de fieles han desafiado los llamamientos a permanecer en casa y han acudido a una ceremonia centrada en pedir a los miembros de todas las comunidades religiosas que contribuyan a que la paz siga reinando en Sri Lanka.

El cerebro, está muerto

Sri Lanka confirmó que Mohamed Zahran Hashim, supuesto cerebro de los atentados que acabaron con la vida de 253 personas -según el nuevo balance oficial- el Domingo de Pascua murió en el ataque perpetrado contra un hotel de lujo en Colombo.

«Lo que los servicios de inteligencia me dijeron es que Zahran murió en el ataque del Shangri La» el domingo por la mañana, ha declarado el presidente del país, Maithripala Sirisena. Zahran Hashim llevó a cabo el ataque contra este hotel frente al mar de la capital con un segundo kamikaze, identificado como «Ilham», ha precisado.

Zahran Hashim aparecía en un vídeo publicado por el Estado Islámico, liderando a siete hombres en un juramento de lealtad al jefe del EI, Abu Bakr al Bagdadi. Su paradero desde los atentados suicidas del domingo contra iglesias y hoteles de lujo de la turística isla del sur de Asia era desconocido, y las autoridades lo buscaban activamente. Zahran Hashim era el líder del National Thowheeth Jama'ath (NTJ), un grupo extremista local poco conocido hasta el domingo y al que el gobierno de Sri Lanka acusa de haber cometido los atentados.

130 sospechosos del EI

El presidente también ha manifestado que han detectado la presencia en la isla de al menos 130 personas sospechosas de tener vínculos con el grupo yihadista  y añadió que han arrestado a 70 de ellos. Las autoridades tienen «información» sobre la existencia de entre 130 y 140 sospechosos vinculados a la formación terrorista, de los que la mitad han sido ya arrestados y los restantes lo serán «muy pronto», indicó el dirigente esrilanqués en una comparecencia de prensa en Colombo.

«Voy a extirpar al EI de Sri Lanka, nuestra Policía y fuerzas de seguridad son capaces de lograrlo», ha aseverado, al tiempo que ha anunció que la nación isleña aceptará ayuda de otros países para luchar contra el grupo yihadista.

En cuanto a las responsabilidades por la inacción ante la información de inteligencia compartida con las autoridades esrilanquesas sobre un posible ataque, el presidente prometió medidas contra los oficiales que cometieron alguna negligencia y prometió una «completa» reestructuración de los órganos de seguridad. Advirtió de una estrecha relación entre el extremismo y el tráfico de drogas, una lacra contra la que su Gobierno ha tomado varias medidas controvertidas en los últimos meses.

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