Vox asoma la cabeza con menos ímpetu del previsto

El partido de Abascal dice que los 24 escaños le permiten «iniciar la reconquista»


Redacción

España ha dejado de ser una rara avis en Europa. Hasta ahora compartía con Portugal e Irlanda el ser los únicos países que mantenían a la extrema derecha fuera de sus parlamentos nacionales, circunstancia que se interrumpió anocheVox irrumpe en el Congreso con 24 escaños, muy por debajo de los más de sesenta que se había fijado en sus expectativas y también por debajo del umbral de los 36-38 que le asignaba ayer mismo el sondeo de GAD3 difundido justo cuando se cerraron las urnas. Y aun así, el partido derechista celebró su resultado como un éxito, pues su máximo líder, Santiago Abascal, aseguró que le da margen para «iniciar la reconquista» erigiéndose en el garante de la unidad territorial de España.

Más de 2,6 millones de ciudadanos respaldaron ayer con su voto el proyecto político de Vox. Para el que tenga dudas de lo que defiende, Abascal lo resumió anoche: unidad nacional, libertad educativa para que no se adoctrine a los niños en los colegios, impuestos que no sean confiscatorios, que no se imponga una memoria histórica «hemipléjica», así como los intereses de la «España vacía», que resumió en la tauromaquia, la caza y la Semana Santa.

El partido celebró la noche electoral en la madrileña plaza de Colón, el lugar donde Vox marcó perfil de ganchete con todos los partidos de la derecha para denunciar la cesiones de Pedro Sánchez a los independentistas. Y pese a que no se cumplieron las expectativas, sus dirigentes hicieron un discurso ganador de cara al futuro. No tenían presencia en el Congreso y ahora contarán con la voz de 24 diputados para combatir de igual modo a la «dictadura progre», así definió Abascal a la izquierda, que puede caer en la tentación de reformar la Constitución para parcelar España, y también a la «derechita cobarde» del PP y a la «veleta naranja» de Ciudadanos, a los que el líder de Vox acusó directamente de no haber sabido detener la deriva independentista.

Tras sus palabras, las cámaras de televisión mostraron a los simpatizantes ondeando las banderas rojigualdas y coreando las consignas de siempre. «Puigdemont a prisión» y «España, unida, jamás será vencida».

Respecto a las elecciones andaluzas del pasado diciembre, donde el efecto Vox no fue tan detectado por la demoscopia, el partido derechista perdió algo de fuelle. En Andalucía logró el 11 % de los escaños en liza y en el Congreso, solo el 6,8 %, con grandes zonas de exclusión en España, como ocurre con el País Vasco, Cantabria o Galicia, comunidades en las que no obtuvo representación.

Con todo, el 28A le regala a Vox una base sólida para empezar a articular un proyecto a nivel de toda España. Habrá citas electorales dentro de un mes para avanzar en esa dirección. Lo dicho, España ha dejado de ser una rara avis en Europea. La ultraderecha, asentada ya en los gobiernos de Italia, Hungría o Polonia, y muy influyente en Francia, Bélgica o Alemania, también llega para quedarse a vivir en este país.

 Punto de partida para actuar de «torbellino» contra el sistema 

El partido derechista Vox obtuvo anoche más de 2,6 millones de votos en toda España y 24 escaños en el Congreso. Es un resultado que se sitúa por debajo de sus expectativas, pero que fija un punto de partida para que esta formación actúe como un «torbellino» contra el sistema, como aseguró anoche su secretario general, Javier Ortega Smith. 

LA BASE

A la espera de las europeas y las autonómicas. El calendario electoral no juega en contra de Vox, sino todo lo contrario. Las elecciones europeas son con una circunscripción única a nivel del Estado, lo que evitará que el voto a esta formación ultraderechista se pierda en los restos de cada provincia. A mayores, se celebran municipales, en las que Vox pretende asomar la cabeza, especialmente en las ciudades, y autonómicas en doce comunidades. Y ambas convocatorias le van a permitir ganar implantación a costa del resto de la derecha. 

 EL DISCURSO

Marcaje a la izquierda y a la «derechita cobarde». Vox obtiene presencia en el Congreso y eso le va a servir para que su discurso penetre en la política española. Su objetivo es disparar hacia todos los lados: hacia la izquierda que se rodea de los independentistas para gobernar, pero también, como aseguró Ortega Smith, para aguarle la fiesta a la «veleta naranja» de Ciudadanos y la «derechita cobarde» del PP que no saben confrontar a la izquierda y el independentismo.

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