El fundador de Wikileaks afronta este jueves una vista clave sobre su extradición a EE.UU.
01 may 2019 . Actualizado a las 14:24 h.El fundador de Wikileaks, Julian Assange, ha sido condenado este miércoles a 50 semanas de cárcel por un tribunal británico por haber infringido las condiciones de su libertad condicional en el 2012, según informa la BBC. «Julian Assange será sentenciado en el tribunal de Southwark Crown mañana a las 10.30 (hora local) por violar sus condiciones de fianza y tratar de obtener un asilo político», ha indicado WikiLeaks.
El australiano fue detenido el pasado 11 de abril en la embajada ecuatoriana en Londres después de que Quito le retirara el asilo que le concedió en junio del 2012. Assange se había refugiado en la legación diplomática para evitar su extradición a Suecia en relación con un caso de abuso sexual que él negaba.
Durante la vista celebrada en el Tribunal de la Corona de Southwark, Assange ha leído una carta en la que ha asegurado que se encontró «enfrentándose a circunstancias difíciles» y en la que ha pedido disculpas a quienes «consideran que no les he respetado».
«Hice lo que pensé entonces que era lo mejor o quizá lo único que podría haber hecho», ha sostenido el australiano, sobre el que pesa una orden de extradición de Estados Unidos donde hay en su contra cargos por conspiración en relación con la publicación por parte de Wikileaks del material clasificado filtrado por Chelsea Manning.
Un tribunal de Londres estudiará este jueves esa solicitud de Estados Unidos para extraditar al fundador de WiKiLeaks con el objetivo de procesarlo por una de las mayores filtraciones de información clasificada en la historia del país norteamericano, según ha informado la organización activista. «El jueves a las 10.00 horas se realizará una audiencia en el tribunal de magistrados de Westminster para evaluar la solicitud de extradición de Estados Unidos», ha añadido la organización del activista en un comunicado.
El Departamento de Justicia estadounidense acusó a Assange de conspirar con la exanalista de inteligencia Chelsea Manning para obtener acceso a un ordenador del Gobierno que dio pie a una filtración en el 2010 de cientos de miles de documentos militares del país sobre sus intervenciones en Afganistán e Irak. Los informes también incluían cables diplomáticos estadounidenses.