En juego el liderazgo y el Gobierno de Berlín

El bávaro Manfred Weber tiene todas las papeletas de convertirse en nuevo presidente de la Comisión Europea

Manfred, flanqueado por Kramp-Karrenbauer y Merkel.
Manfred, flanqueado por Kramp-Karrenbauer y Merkel.

Berlin / Corresponsal

Un total de 64,8 millones de alemanes están llamados este domingo a las urnas para elegir al nuevo Parlamento Europeo. Una cifra récord, debido a los extranjeros comunitarios que residen en el país tradicionalmente más europeísta de la UE. Según los sondeos, el 56 % de los ciudadanos están muy interesados en los comicios, frente al 38 % de hace cinco años. De hecho, todo apunta a que Alemania podría registrar la mayor intención de voto en estas europeas, que se producen en un momento complicado para la primera potencia. 

Elecciones regionales

Bremen, clave. En los últimos meses Alemania ha desaparecido del radar informativo, a medida que Angela Merkel dejaba espacio a su sucesora al frente de la CDU y potencial relevo a la cancillería en el 2021, Annegret Kramp-Karrenbauer, que representa un giro a la derecha. Las elecciones europeas coinciden con las regionales en el norteño Bremen, el Land más pequeño del país que desempeñará un papel clave. El SPD, sumido en una crisis, ha liderado desde hace 73 años los gobiernos de la ciudad-estado, pero ahora las encuestas le auguran un segundo puesto por detrás de la CDU.

Pronósticos

Victoria conservadora y auge ecologista. Alemania, el país más poblado de Europa con 82 millones de habitantes, elige a 96 representantes. Los expertos pronostican una victoria del bloque conservador de Merkel, con el 30 %, así como un fuerte impulso de Los Verdes, que quedarían en segundo lugar con el 17 %. Los socialdemócratas del SPD, terceros, tendrían que conformarse con el 15 % y apenas sacarían un par de puntos de ventaja a la ultraderechista AfD, con el 12 %. Cerrarían la cola los liberales del FDP y La Izquierda poscomunista. 

Candidato a la Comisión

A tiro de piedra. Alemania tiene muchas papeletas de llevarse la presidencia de la Comisión Europea de la mano del bávaro Manfred Weber, candidato del PPE, el partido que ha ganado desde 1999. El socialcristiano toca la guitarra, fue miembro de las juventudes católicas y es muy popular entre la bancada germana conservadora. La ministra de Justicia, Katarina Barley, encabeza la lista socialdemócrata junto a Udo Bullmann. Por su parte, la diputada verde Ska Keller es líder de los ecologistas europeos junto al holandés Bas Eickhout. 

Agenda

Economía, clima y ultraderecha. La economía de la UE y el empleo copan la agenda. Manfred Weber, como la mayoría de los conservadores alemanes, defensores acérrimos de la austeridad, rechaza un salario mínimo europeo, tal como reclaman el presidente francés, Emmanuel Macron, y los socialistas del continente. También se habla de las propuestas para reducir las emisiones de CO2, ante lo que los conservadores se han mostrado escépticos. Aunque, si hay un asunto que protagoniza titulares es la extrema derecha, sobre todo desde que saliera a la luz el Ibizagate, el caso de corrupción que ha golpeado al partido ultra FPÖ y roto el Ejecutivo austríaco. 

En juego

Bremen y coalición. La victoria de Manfred Weber le daría a Berlín mucho margen de maniobra a la hora de tomar decisiones económicas en el bloque. Además, con ella no le quedaría más remedio que asumir un mayor liderazgo para defender a la Unión Europea del brexit, el proteccionismo de Donald Trump y la ultraderecha.

Por otro lado, las europeas y las regionales de Bremen suponen una prueba de fuego para el Gobierno de Merkel. Si se confirma el varapalo al SPD en ambas citas, los socialistas podrían romper la gran coalición, coincidiendo con el ecuador de una legislatura que ha estado marcada por las disputas entre los socios.

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