Trump empieza su visita oficial al Reino Unido insultando al alcalde de Londres

Juan Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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Dice que es un «perdedor» y lo compara con el «tonto e incompetente» alcalde de Nueva York

03 jun 2019 . Actualizado a las 18:01 h.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este lunes en Twitter contra el alcalde de Londres, Sadiq Khan, a quien llamó «perdedor» y al que comparó con el «tonto e incompetente» edil de Nueva York, Bill de Blasio.  El mandatario estadounidense llegó al Reino Unido en una visita oficial de tres días en la que se reunirá con la reina Isabel II y con la primera ministra, la conservadora Theresa May, entre otras personalidades.

En un primer mensaje colgado en su cuenta de Twitter, Trump indicó que «se mire por donde se mire, Sadiq Khan ha hecho un trabajo terrible como alcalde de Londres, ha sido 'desagradable' con el presidente de Estados Unidos, de lejos el aliado más importante del Reino Unido». Agregó en ese mismo mensaje que el político laborista «es un perdedor que debería centrarse en la delincuencia de Londres, no en mí...»

«Khan me recuerda muchísimo a nuestro muy tonto e incompetente alcalde de Nueva York (Bill) de Blasio, que también ha hecho un trabajo terrible, solo que es la mitad de alto. En cualquier circunstancia, tengo ganas de ser un gran amigo del Reino Unido, y tengo muchas ganas de esta visita», apuntó en otro tuit.

En respuesta a esos insultos, un portavoz del alcalde británico afirmó que «esto es mucho más grave que unos insultos infantiles que deberían estar por debajo del presidente de Estados Unidos». Esa misma fuente recordó que «Sadiq representa los valores progresistas de Londres y de nuestro país» y apuntó que Trump es «el ejemplo más indignante de una creciente amenaza de la extrema derecha por todo el planeta, que está poniendo en riesgo los valores básicos que han definido nuestras democracias liberales durante más de 70 años».

El pasado domingo, en un artículo divulgado por el dominical «The Observer», el alcalde de Londres había comparado el lenguaje utilizado por el mandatario estadounidense para movilizar a sus seguidores con el de «los fascistas del siglo XX».

Khan criticó los honores con que Trump está siendo recibido en el Reino Unido, donde se reunirá con la reina Isabel II y la primera ministra británica, la conservadora Theresa May.

Controvertidas opiniones

Sin poner un pie en Londres, Donald Trump ya caldeó los ánimos de sus flemáticos anfitriones con sus opiniones sobre asuntos de la política doméstica británica, como las tortuosas negociaciones con la Unión Europea (UE) por el brexit y la sucesión de la dimisionaria primera ministra conservadora, Theresa May. «Si no consiguiera lo que quiero, me iría. Sí, me iría. Si uno no obtiene el trato que desea, un trato justo, entonces se debe marchar», declaró el presidente estadounidense en una entrevista al The Sunday Times, en la cual instó al Reino Unido a salir el 31 de octubre a las bravas del club comunitario en caso de no conseguir lo que quiere en sus conversaciones con Bruselas.

Trump incluso invitó al nuevo premier que deberá elegirse tras la renuncia de May a no pagar la llamada «factura del divorcio». «Si yo fuera ellos, no pagaría 50.000 millones de dólares», soltó, al tiempo que alertó sobre el período transitorio para materializar la retirada, que incluye una moratoria de dos años para negociar tratados de libre comercio con otros países y que afectaría a un posible acuerdo entre Londres y Washington, que, según él, se podría cerrar en breve.

«Podríamos trabajar mucho más rápido, podríamos hacerlo muy, muy rápido. Nunca han tenido un presidente como yo que entienda esto», dijo el magnate obviando que cualquier tratado de esta naturaleza debe ser ratificado por el Congreso, donde ya no tiene mayoría. 

Más puyas

Pero Trump no solo instó a las autoridades británicas a no descartar el llamado brexit duro, sino que, de paso, les recomendó incorporar al equipo que negocia con la UE a Nigel Farage, líder del Partido del Brexit y quien fue uno de los promotores del Leave durante el referendo del 2016. «Creo que es una persona fantástica», opinó.

Las palabras de Trump no han hecho sino aumentar la incomodidad que los británicos, sin importar su ideología, sienten por la decisión del Gobierno de May de agasajarlo con una visita de Estado. Días antes de esas afirmaciones, Trump expresó públicamente su respaldo hacia el exsecretario de Exteriores y exalcalde de Londres Boris Johnson como posible sucesor de la saliente primera ministra.

«Creo que Boris haría un muy buen trabajo, excelente diría yo», dijo, lo cual provocó críticas hasta en el propio Partido Conservador, como las que lanzó el también exsecretario de Exteriores, Malcolm Rifkind, quien dijo que estos comentarios «no tenían precedentes».

Por su parte, desde los opositores partidos Laborista y Liberal Demócrata afirmaron estas intromisiones en los asuntos internos eran motivos suficientes para que la reina Isabel II cancelara la cena de Estado que le ofrecerá al mandatario y a su esposa mañana por la noche.

Esta no es la primera vez que Trump se inmiscuye en la política doméstica del Reino Unido. Ya lo hizo cuando en julio del año pasado visitó Londres por primera vez desde que llegó a la Casa Blanca y también escogió conceder unas entrevistas.

Sin embargo, el más duro ha sido el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, quien considera que jamás se ha debido invitar a Trump y al que no ha dudado de tachar de «fascista».