Los expertos en ciberseguridad alertan de los fallos en los sistemas tecnológicos
04 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.Los fallos de seguridad en las llaves inteligentes pueden provocarle un disgusto a cualquiera. Por apenas 30 euros, los delincuentes pueden adquirir un dispositivo amplificador de frecuencia que permita abrir los vehículos de última tecnología.
Las llaves inteligentes permiten a sus usuarios abrir automáticamente las puertas del vehículo siempre y cuando este se encuentre en un radio de 20 metros. Según alerta la compañía tecnológica GMV, los fabricantes deben tener en cuenta la ciberseguridad en el proceso de fabricación, para así subsanar fallos en los modelos de algunas llaves inteligentes.
Los robos podrían producirse desde cualquier lugar, ya que los atacantes no tienen que estar cerca del vehículo, basta con que utilicen antenas que amplifican la señal de radio del vehículo y que permiten el acceso al mismo.
Problemas de privacidad
La compañía de ciberseguridad también alerta sobre los problemas en la privacidad del conductor, ya que el software de los vehículos realiza una copia de la agenda y los contactos del móvil.
Carlos Sahuquillo, responsable de ciberseguridad en sistemas embarcados de GMV, explica que «los vehículos son suficientemente inteligentes como para tomar sus propias decisiones», lo que facilita la tarea de los delincuentes que aprovechan los fallos de seguridad para robar. A más tecnología, más riesgo y, a veces, de consecuencias inimaginables.
Ahora mismo, explica Sahuquillo, se están llevando a cabo pruebas para determinar la seguridad y la vulnerabilidad del software de los vehículos. Algunos fabricantes ya ofrecen una recompensa a sus usuarios si encuentran algún fallo de ciberseguridad en sus coches.
«La señal de las llaves inteligentes tiene ciertos fallos de diseño en el mecanismo de cifrado que utiliza. Estos fallos son conocidos por los delincuentes, que pueden abrir la puerta haciendo creer al coche que se trata de una llave genuina», explica Carlos Sahuquillo.
Pero la llave no es el único punto vulnerable para los ladrones, que también pueden acceder remotamente a los coches e inutilizar los frenos, además de suplantar la señal de GPS para dirigir al coche hacia una zona peligrosa o sacarlo de la carretera.
La única solución que contemplan desde MVS pasa por la creación de un mecanismo que permita que los dispositivos se actualicen de forma autónoma.
Las urbanizaciones, vulnerables
Las zonas residenciales son especialmente vulnerables ante estos ciberataques, así como los centros comerciales o los restaurantes. En estos casos, los usuarios se encuentran en un radio cercano al coche y los ladrones podrían aprovechar esta situación de ventaja para llevar a cabo el robo.