Los servicios de «streaming» reinventan la publicidad

Beatriz Pallas REDACCIÓN / LA VOZ

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Netflix y HBO defienden la suscripción sin anuncios mientras Hulu perfecciona su sistema de televisión avanzada. YouTube renuncia al modelo de abonados

13 jun 2019 . Actualizado a las 00:04 h.

La serie Stranger Things estrenará su tercera temporada el 4 de julio y el primer misterio del mundo Del Revés ha llegado de la mano de los chicos de Hawkins en forma de anuncio de Coca Cola. No se trata de una publicidad convencional. Una sorprendente estrategia comercial ha convertido en icono de los nuevos capítulos a la New Coke, un refresco que se puede calificar como el mayor fracaso comercial de la historia de la multinacional. Era el año 1985 y, en un intento de combatir la pujanza de Pepsi, la compañía quiso reinventar su famosa fórmula secreta con una marca nueva y chispeante, pero esta tuvo que ser retirada del mercado por su escasa aceptación. Ahora Netflix y Coca Cola han vinculado sus nombres en una extraordinaria alianza sin contraprestación económica alguna y en la que tampoco existe un refresco que vender. El interés que las vincula es algo intangible escondido en la memoria de una generación que aún se emociona con la sintonía de aquel anuncio. «El objetivo es utilizar los propios recuerdos para vincular a la audiencia con el programa; al mismo tiempo, para Coca Cola posicionarse en una serie de tanta resonancia genera emociones e impresiones positivas», explica Elena Neira, profesora de Ciencias de la Información de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experta en nuevos modelos de distribución audiovisual. 

Teniendo en cuenta que Netflix es una plataforma de streaming que tiene entre sus fortalezas la posibilidad de ver contenidos sin anuncios, ¿qué mensaje está trasladando al usuario con esta notoria maniobra de emplazamiento de producto? ¿Tantea la posibilidad de introducir publicidad? La autora de libros como La otra pantalla y La revolución Over The Top. Del vídeo bajo demanda (VOD) a la televisión por Internet no cree que este vaya a ser el camino en el caso de plataformas como Netflix y HBO. «Las dos han sido muy tajantes al respecto. HBO nunca ha tenido publicidad, ni como canal prémium ni como plataforma de streaming. Y Netflix siempre ha sido contundente al decir que jamás incorporará publicidad, básicamente porque su objetivo es aumentar el número de horas por sesión. Poder encadenar episodios impulsa las horas de visionado, mientras que la publicidad expulsa al usuario», reflexiona. 

Apuesta clara

Otra de las ventajas que obtienen al no someterse a las normas del mercado publicitario es la libertad de no tener que declarar las cifras de audiencia de sus productos. Por eso, al menos de momento, no cabe esperar en su caso más campañas comerciales que el merchandising de sus productos.