Madrid / La Voz

La complejidad para alcanzar pactos de Gobierno que ha creado la atomización de las opciones políticas tras el fin del bipartidismo se refleja en el hecho de que hasta un acuerdo que parecía tan claro como el del socialista Ximo Puig con Compromís y Unides Podem-EU para gobernar la Comunidad Valenciana ha estado en el aire hasta el último minuto y se cerró con el debate de investidura a punto de comenzar. Finalmente, los tres partidos cerraron una reedición del llamado Pacte del Botànic, en alusión al lugar donde PSOE y Compromís firmaron el acuerdo en la pasada legislatura, al que en esta ocasión se suma Unides Podem- Eu, y que permitirá a Puig ser investido este jueves presidente de la Generalitat valenciana, mientras que la líder de Compromís, Mónica Oltra, será vicepresidenta segunda y el de Unides Podem-Eu, Rubén Martínes Dalmau, será vicepresidente segundo. 

Votación aplazada 24 horas

El acuerdo implicó una modificación de la agenda de la sesión de investidura, de forma que este miércoles solo intervino Ximo Puig y el resto de grupos lo harán este jueves, tras lo que se procederá a la votación. El pacto, rubricado en esta ocasión en el castillo de Santa Bárbara de Alicante después del discurso de Puig en el debate, ha obligado también a elevar a doce las consejerías, frente a las diez que había hasta ahora, de las que los socialistas valencianos dirigirán seis, una más de las que controlaban en el Ejecutivo anterior, mientras que Compromís pierde una, quedándose con cuatro, y Unides Podem-EU entra en el Gobierno con dos carteras, la de Transparencia y la de Vivienda, que tendrá rango de vicepresidencia, lo que fue decisivo para desbloquear el acuerdo final, además de coordinar todas las políticas verdes de la comunidad.

En su discurso de investidura, Puig reivindicó la «buena política» basada en el consenso, porque, según dijo, «pactar no es traicionar», mientras que el PP y Cs acusaron a las tres formaciones del nuevo Gobierno regional de estar más interesados en repartirse sillones que en los problemas de los valencianos. El líder de Cs en el Parlamento autonómico, Toni Cantó, consideró «una auténtica vergüenza» la suspensión del pleno de investidura durante 24 horas «para que el tripartito se haga una fotito».

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Puig será investido tras ceder una vicepresidencia a Podemos