Podemos presiona a Sánchez para que acepte una coalición como en Valencia

Ábalos insta a Rivera a reflexionar para que España «tenga un Gobierno sin ataduras»

de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, aplaude junto a sus socios de gobierno, Mónica Oltra (Compromís), y Rubén Martínez Dalmau (Unides Podem), ayer tras jurar el cargo
de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, aplaude junto a sus socios de gobierno, Mónica Oltra (Compromís), y Rubén Martínez Dalmau (Unides Podem), ayer tras jurar el cargo

Madrid / La Voz

Superado el primer escollo de los pactos para la conformación de los ayuntamientos con una nota más discreta de lo que parecían indicar los resultados tras el recuento de votos, Pedro Sánchez se dispone a abordar la negociación para tratar de aunar una mayoría que le permita ser investido como presidente del Gobierno. El objetivo sigue siendo el de gobernar en solitario y no depender de los independentistas. Pero esa meta parece cada vez más lejana. Por una parte, los números no dan de momento para ser investido sin contar al menos con la abstención de ERC. Por otra, Unidas Podemos está elevando la presión para entrar en un gobierno de coalición. E Iglesias y los suyos tienen un argumento al que agarrarse: el del nuevo pacto del Botànic al que el PSOE acaba de llegar con Compromís y Podemos en la Comunidad Valenciana para formar un Ejecutivo de coalición presidido por el socialista Ximo Puig, repitiendo una fórmula que ya funcionó la legislatura pasada. 

«Esto no va de echar un pulso»

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, avisa ya a Sánchez de que su amenaza de repetir las elecciones si no se le dejaba gobernar en solitario «fue un error» y se muestra optimista ante la posibilidad de que se forme un «gobierno de cooperación», que para él significa de coalición. En una entrevista en El País, presiona a Sánchez diciendo que esa fórmula es la que prefieren los votantes socialistas según la encuesta del CIS. E insiste o en que el modelo a seguir es el valenciano. «Esto no va de echar un pulso. Si lo echamos, nos va a ir mal a los dos», advierte Iglesias.

En la misma línea percutió ayer Pablo Echenique, encargado por Iglesias de las negociaciones para la investidura. Señaló que los «gobiernos compartidos» como el del Botànic «señalan el camino a seguir en otros territorios y en el conjunto de España». Y apuntó incluso a la cuota que debería tener Unidas Podemos en el futuro gobierno de coalición señalando que en Valencia cada partido tiene en el Ejecutivo «el peso que los valencianos les han dado en las urnas, sin ningún tipo de veto». La vicepresidenta de l Gobierno valenciano, Mónica Oltra, de Compromís, calificó también de «absolutamente exportable» al Gobierno de la nación el pacto alcanzado en esa comunidad porque «se ha demostrado que es una fórmula de éxito».

La tesis contraria sostuvo Ximo Puig, quien aseguró que «no es posible» trasladar el pacto porque la «situación no es la misma» ya que, al contrario que en el Congreso, en Valencia el PSOE, Compromís y Podemos suman una mayoría absoluta. El secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, negó que exista «en absoluto» un «veto» a que Unidas Podemos entre en el Gobierno, pero dejó la puerta abierta a un entendimiento con Ciudadanos que permita que Sánchez no tenga que depender de ERC. «Estamos a tiempo todavía de que cada uno asuma su papel», dijo, porque «lo importante es que el Gobierno de España sea un gobierno sin ataduras».

Puig recuerda al líder del PSOE que mejorar la financiación de los valencianos es «inaplazable» 

En su primer discurso tras prometer el cargo como presidente de la Generalitat valenciana, el socialista Ximo Puig dejó ya claro cuál es su prioridad en esta legislatura: la mejora de la financiación de su comunidad. Conseguir ese objetivo cuanto antes es, según dijo, algo «irrenunciable, inaplazable e imprescindible» para la Comunidad Valenciana y para España.

El jefe del Ejecutivo valenciano, que repite mandato gracias al pacto alcanzado con Compromís y con Podemos, expresó su deseo de que el Gobierno de España se configure en breve plazo para que el socialista Pedro Sánchez pueda abordar su compromiso de plantear una «financiación justa» para la Comunidad Valenciana, que, según precisó, no busca «privilegios» sino «justicia». Por ello, añadió que en su exigencia «no hay un ápice de victimismo, porque somos conscientes de nuestros errores y de la parte que nos corresponde asumir».

«Nuestro mensaje es claro: lo que es bueno para la Comunidad Valenciana es bueno para España», señaló Puig en su intervención. En presencia del ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, aseguró que es necesaria «una relación justa en el seno de la arquitectura institucional española» y que, además de ese nuevo modelo de financiación autonómica que hay que abordar, las «urgencias» que la comunidad que preside tiene por delante son las inversiones «adecuadas» en los Presupuestos del Estado del año 2019, que aún están sin aprobar, y la solución a la deuda acumulada. 

«Lealtad a la Generalitat»

Convocó por ello «a todas y a todos sin excepción» a conjurarse para ganar el futuro labrando el presente y pasando página del pasado, «sin desmemoria» y con la «conciencia cívica de aprender de los errores para ir tejiendo los aciertos», todo ello «con realismo, concordia y optimismo». «Os prometo que gobernaré para todos», aseguró Puig, quien se comprometió también a «guardar fidelidad a la Generalitat y lealtad siempre a los valencianos».

En lo que afecta a la convivencia entre los ciudadanos de su comunidad, propuso en esta legislatura «profundizar en el relato común, cohesionar el territorio, respetar la diversidad y sumar frente a la división». Y entre sus principales objetivos situó también «terminar con el terrorismo machista».

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