El líder de Vox en Andalucía niega que apoye a la Manada pero mantiene su crítica a la sentencia

Francisco Serrano asegura que en ningún momento defendió a los miembros del grupo, pero insiste en que los prejuicios se han impuesto a las garantías del proceso judicial


El juez Francisco Serrano, líder de Vox en Andalucía, ha negado este domingo haber defendido a los integrantes de la Manada y ha reiterado que el sábado criticó «a título personal» la sentencia del Tribunal Supremo que ha aumentado hasta 15 años la condena de los cinco miembros del grupo. «En ningún momento he defendido a los miembros de la Manada», ha señalado Serrano en un comunicado en el que califica a los condenados de «machistas» y ha denunciado que «de forma maliciosa» se ha querido identificar «a la población masculina heterosexual española» con los condenados, informa Efe.

Serrano ha abogado por «agravar las condenas e imponer la pena de prisión permanente revisable» a violadores y maltratadores y ha mantenido que la sentencia contra la Manada se ha dictado «bajo presión mediática de grupos de poder, que quieren imponer su prejuicios frente a la garantía del proceso».

«El principio de independencia judicial desaparecería si los jueces son sometidos a ese tipo de presiones» que, ha interpretado el juez, determinarían que «al final no serían los tribunales los que juzguen en libertad, sino la presión de la calle dirigida por los lobbies de poder».

El dirigente del partido de extrema derecha ha reivindicado su derecho «a poder criticar y manifestar las expresiones de pensamiento, aún cuando no comulgue con la dictadura de lo políticamente correcto», aunque ha admitido que sus advertencias contra la sentencia las hizo «quizás, de forma inapropiada y no comprendida».

«En derecho se debe juzgar por lo que se hace y no por lo que una persona es, o por la imagen que proyecta en la sociedad», ha añadido en su comunicado, en el que ha recordado que anteriores fallos judiciales de esta causa «fueron criticadas con virulencia, recibiendo algunos de los magistrados duros insultos y hasta amenazas que necesitaron escolta policial». 

Desautorizado por Vox

Vox desautorizó el pasado sábado las críticas a la sentencia de Serrano, y recalcando que la postura del partido corresponde al «máximo respeto» al fallo, expresado por su portavoz en el parlamento andaluz, Alejandro Hernández. La formación indicó que la versión oficial del partido se limita a la publicada en las cuentas oficiales de la formación y la cuenta de Twitter del portavoz en el parlamento andaluz, por lo que «cualquier comentario o valoración realizada al margen de lo oficial es lógicamente a título personal de quien los suscriba».

El juez en excedencia escribió en su perfil de Facebook que «se nota que es una sentencia dictada por la turba feminista supremacista» y añade que a partir de esta sentencia «si una mujer dice sí pero en cualquier momento posterior dice no, inclusive varios días después, el denunciado será condenado a prisión por violación». «Hasta un gatillazo o no haber estado a la altura de lo esperado por la mujer podría terminar con el impotente en prisión. Esto es gravísimo. Es un torpedo directo contra la heterosexualidad, contra las relaciones libres entre hombres y mujeres. Más liberticidio progre. Nos encontramos ante la paradoja progre, en la cual la relación más segura entre un hombre y una mujer, será únicamente a través de la prostitución», afirmó en su escrito.

A través de su cuenta en Twitter, Serrano argumentó que «no se puede cambiar, alterar ni empeorar la sentencia condenatoria» cuando lo único que ha llevado al tribunal a distinguir entre violación y agresión sexual es «la propia apreciación de unos hechos probados que no se pueden alterar y que se practicaron, valoraron y razonaron con inmediación en primera instancia». A su juicio, se ha consolidado una «reiterada doctrina jurisprudencial».

El Supremo apunta a que la condena a la Manada podría haber sido de 150 años

M. Sáiz-Pardo/ M. Balín

Considera que las acusaciones cometieron un error al considerar que hubo una única violación grupal y no diez

El Tribunal Supremo no se anda con paños calientes. La sala cree que las acusaciones del caso de la Manada (empezando por la Fiscalía y el propio abogado de la víctima y siguiendo por el Gobierno Foral y el Ayuntamiento de Pamplona) cometieron un error de bulto que marcó para siempre este proceso y ha terminado favoreciendo a los cinco violadores. Ninguna de las acusaciones se planteó jamás que lo ocurrido en Pamplona la madrugada de aquel 7 de julio del 2016 pudieran ser varias violaciones y no una. Desde el principio, acusaron de una agresión sexual grupal y esto, a la larga, denuncia el más alto tribunal español, ha favorecido a los cinco sevillanos porque en lugar de haber sido condenados a quince años de cárcel, como ha ocurrido, podrían haber sido castigados a entre 60 y 150 años de prisión cada uno.

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