El fantasma de nuevos comicios toma cuerpo

Los politólogos Elena García-Guereta, Carlos Barrera, Santiago Martínez y Astrid Barrio opinan sobre la actual situación política


Pedro Sánchez y Pablo Iglesias están inmersos en el llamado juego del gallina. Son como dos automovilistas que conducen sus coches en dirección al contrario sin mostrar el menor signo de frenar. Ambos ya han entrado en la dinámica de culpar al otro de un posible adelanto electoral, que equivaldría a la colisión frontal. Los politólogos consultados por La Voz consideran que la solución más factible sigue siendo un Ejecutivo sin ministros de Unidas Podemos, pero el fantasma de la repetición electoral va ganando enteros.

 ¿Quién cederá, Sánchez, Iglesias o ninguno?

Hay coincidencia en que es el líder de Podemos quien tiene más posibilidades de echarse para atrás de su órdago. «De ceder alguien será Iglesias, ya que una repetición electoral podría suponerle pérdida de diputados, además de que volvería a quedar señalado como el causante de la misma», sostiene Santiago Martínez. «Sánchez sabe que eso pasará factura a Iglesias, por lo que jugará esta estrategia de culpabilizar, llegado el caso, a Podemos», concluye el consultor político gallego. «Para la investidura prevista en julio no creo que nadie vaya a ceder; en todo caso para la de septiembre, y ahí tiene Iglesias más posibilidades de ceder porque no le interesan unas nuevas elecciones», estima Carlos Barrera. Lo mismo opina Elena García-Guereta. «Para la primera votación, la que tendrá lugar en julio, no parece que vaya a ceder ninguno», afirma. «Para una sesión de investidura en septiembre, es posible que ceda Podemos, aunque ambas partes están ya intentando responsabilizar a la otra de la falta de acuerdo», añade. «Podemos seguramente tiene más que perder ante la amenaza de elecciones, pero puede alargar y tensionar al máximo la situación», estima Astrid Barrio.  

¿Cuál es la estrategia de Sánchez?

«Fundamentalmente, y lo está más o menos consiguiendo, sembrar discordias internas en los demás partidos acerca de quién puede apoyarle o abstenerse, forma indirecta de propiciar la investidura», señala Barrera. «Tensar la cuerda hasta el final, cuanto más tiempo se alargue esta situación mejor para él, ya que jugará con la victimización de quien quiere pero no le dejan, de hecho ya empiezan a presionar con el deja vu de que una vez más Podemos podría impedir un gobierno de izquierdas», asegura Martínez. «Estrategia que calaría fácilmente entre la opinión pública debido al cansancio electoral acumulado y a que el PSOE fue el clarísimo vencedor de las elecciones», concluye. «Pedir la colaboración, por activa o por pasiva, de todos, más que negociar con ellos realmente y llegar a acuerdos», afirma García-Guereta. «Sánchez cree que las consecuencias de una repetición electoral serían peores para quienes no cooperen con él», añade. «Pero cómo votarían los españoles dependería en parte de cómo interpreten que los políticos han gestionado la confianza que en abril depositaron en ellos», concluye. «Espera el apoyo de Podemos y abstenciones de nacionalistas», señala Barrio.

 ¿Sánchez contempla nuevas elecciones o es solo una amenaza?

«De momento es una amenaza con la que atemorizar a partidos rivales o adversarios no en su mejor momento, pero no es descartable del todo si el bloqueo total se diera en septiembre», asegura Barrera. Martínez está de acuerdo. «Ahora mismo es una amenaza para garantizar la investidura en segunda vuelta, no creo que vaya a haber repetición electoral, y, en todo caso, esta estrategia de víctima sería beneficiosa si se da ese escenario». «No es descartable, puede ser beneficioso para él, pero no es deseable», asegura Barrio. «Serían después de la sentencia del procés y, por tanto, difíciles de gestionar.», añade. «Sí parece contemplar nuevas elecciones, en la medida en que cree que favorecerían al PSOE frente a Podemos, la clave está en cuánto mejor estaría el PSOE tras ese reequilibrio», señala García-Guereta. «La gran duda, que posiblemente resuelvan con encuestas, es en qué medida el PSOE saldría más o menos beneficiado que el PP de una repetición electoral, y en qué medida la gobernabilidad sería más sencilla», afirma.

 ¿Cuál es la opción más probable en estos momentos?

«Teniendo en cuenta que sería para septiembre, no en julio: acuerdo con UP sin ministros de esta formación (50 %); nuevas elecciones (30 %); Gobierno de coalición (15 %); y abstención de Ciudadanos (5 %)», pronostica Barrera. Para García-Guereta, la opción más probable es la convocatoria de nuevas elecciones (54 %), seguida por un acuerdo con UP sin ministros del partido morado (40 %), un gobierno de coalición (5 %) y la abstención de Cs (1 %). Barrio da un 60 % de posibilidades a un acuerdo entre los socialistas y UP sin ministros de Iglesias; un 30 % a la repetición electoral; y un 10 % a la abstención de la formación naranja. 

Sánchez no cede ante el pulso de Iglesias

Gonzalo Bareño

El líder del PSOE está dispuesto a repetir las elecciones antes que plegarse a un Gobierno de coalición y exige ser investido como presidente en julio porque «España no se puede parar»

Tras dos meses de amagos y tanteos, las cartas de la investidura parecen echadas. La rotundidad con la que Albert Rivera ha rechazado las presiones para que facilitara con su abstención un Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho que este traslade toda la presión a Unidas Podemos. O le permite ser presidente en julio, o España irá a unas nuevas elecciones. Esa es la amenaza que Sánchez lanzó este sábado al líder del partido morado, Pablo Iglesias. «España necesita un Gobierno en el mes de julio, no en agosto, en septiembre o en octubre», afirmó, rechazando así la estrategia de desgaste de Iglesias, que pretende jugar con unos tiempos políticos largos para la investidura.

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