La estatua de Melania Trump en Eslovenia, ¿un nuevo «Ecce Homo»?

La obra ha sido recibido con estupor por algunos de sus paisanos que la califican de «espantapájaros»


Redacción

Con estupor e incredulidad. Así se han quedado algunos de los paisanos de Melania Trump tras la inauguración este viernes de una escultura de madera de tamaño natural de la primera dama estadounidense. Está colocada en Rozno, cerca de su ciudad natal de Sevnica, en Eslovenia, y algunos la califican directamente como «espantapájaros». 

En la obra, Melania Trump aparece vestida con el traje de falda y chaqueta de color azul con el que acudió a la toma de posesión de su marido, Donald Trump, como presidente de Estados Unidos el 21 de enero del 2017 y con el mismo gesto, levantando una mano en un gesto de saludo.

La estatua de Melania Trump es de tamaño natural y es obra del artista conceptual estadounidense Brad Downey, que encuentra el resultado «absolutamente hermoso». Fue esculpida sobre un árbol con motosierra y es de estilo naíf. «Puedo entender que la gente piense que no se acerca mucho a su apariencia física», afirma a la AFP el artista, en unas declaraciones que recoge El Nacional.

Melania Trump también es noticia por un descuido. La primera dama estadounidense fue el centro de atención en las celebraciones del 4 de julio sin pretenderlo: el chaparrón y su desacertado vestuario marcaron su pecho más de lo previsto. 

Melania Trump descubre por qué no es buena idea llevar un vestido blanco sin sujetador bajo un chaparrón

Martín Bastos
POOL

La lluvia y el desacertado vestuario hicieron que se marcara en exceso el pecho de la primera dama estadounidense durante las celebraciones del 4 de julio

 Melania Trump, la mujer de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, protagonizó de manera inesperada la celebración del 4 de julio. ¿Cuál fue la causa de que le robara el plano a uno de los hombres con más poder del planeta? La decisión de no llevar sujetador por debajo de un vestido blanco en el acto oficial de la celebración nacional de su país, una elección que, combinada con un chaparrón que la empapó, dio como resultado un pecho muy marcado (y bastante mojado) que hasta podría ser utilizado como símbolo del movimiento «free the nipple» (libera el pezón), lo cual puede pensarse que entra en conflicto de intereses con las posiciones conservadoras de su marido y el resto de su entorno. Mientras el magnate ensalzaba con sus palabras la grandeza de la historia americana y realizaba un discurso claramente militarista invitando a sus compatriotas a tomar partido, fotógrafos, cámaras y parte del público se percataban del desliz de la primera dama y mientras el millonario apelada al espíritu guerrero de sus compatriotas, las imágenes de su mujer comenzaban a dar la vuelta al mundo y saltaban de las secciones de política a las de corazón y moda.

Seguir leyendo

Comentarios

La estatua de Melania Trump en Eslovenia, ¿un nuevo «Ecce Homo»?