Sánchez busca las segundas rebajas de Podemos para lograr la investidura

El PSOE aprueba por unanimidad un Gobierno monocolor horas antes de la cita de su candidato con Iglesias y Casado


Madrid / La Voz

El presidente del Gobierno en funciones y candidato socialista a la investidura, Pedro Sánchez, logró ayer el respaldo unánime de la ejecutiva de su partido para afrontar la votación a la que se someterá este julio en el Congreso bajo un proyecto de Ejecutivo monocolor, dejando fuera a Podemos. La cúpula del PSOE avaló así la tesis de su secretario general, que rechaza la entrada de Pablo Iglesias y de cualquier otro dirigente del partido morado en el Consejo de Ministros.

Armado con la confianza de contar con el respaldo de su directiva, Sánchez acude a su reunión de este mediodía con Iglesias en la Cámara Baja con la intención de encontrar algún tipo de rebaja en las pretensiones del líder de Podemos, que hasta el momento se ha mostrado reacio a apoyar su investidura salvo que el candidato a la presidencia acceda a conformar un Gobierno de coalición. Todo hace pensar que Sánchez e Iglesias saldrán de su reunión sin alcanzar ningún tipo de acuerdo, ya que los dos dirigentes se muestran firmemente enrocados en su posturas. Sin embargo, la intención del jefe del Ejecutivo es empezar a cortejar al dirigente del partido morado con un acuerdo programático a desarrollar durante la legislatura. El documento que le entregará en mano, bajo el título de «España avanza», está basado en el programa electoral con el que el PSOE se impuso de forma holgada en las pasadas elecciones, aunque con guiños a su potencial socio, como un importante refuerzo en las cuestiones relacionadas con el acceso a la vivienda, una de sus grandes reivindicaciones. Tal y como explicó la presidenta del PSOE a la conclusión de la reunión de la Comisión Permanente, el texto también refleja los principales puntos que abordará Sánchez el lunes 22 en su intervención inicial en el debate de investidura: un Gobierno «social, feminista, ecologista, europeísta y progresista». 

Primero, el programa

Narbona insistió este lunes en respetar el orden que siempre ha defendido Sánchez para explorar un acuerdo. Primero, esbozar un programa de Gobierno. Y solo una vez acordado, empezar a pensar en la estructura y en las personas más capacitadas para llevarlo a cabo, afinando así su propuesta para establecer un Gobierno de «cooperación», en el que, insisten, no tendría cabida nadie con carné de Podemos en sus estructuras más altas, reservando la entrada de los representantes del partido morado a segundos niveles, como secretarías o subsecretarías de Estado. La oferta de Sánchez solo contempla la designación de ministros «independientes» acordados por las direcciones de ambos partidos.

La dirección del PSOE designó también este lunes a los encargados de negociar dicho pacto programático. El equipo estará dirigido por la portavoz parlamentaria en el Congreso, Adriana Lastra. Le acompañarán la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero; la secretaria de Educación de los socialistas, Luz Martínez Seijo; y el responsable de acción electoral, Paco Salazar. En el documento que Sánchez entregará a Iglesias no existe ninguna medida concreta para abordar la situación en Cataluña, uno de los principales asuntos que el propio Sánchez ha esgrimido como fundamental para negar la entrada de Iglesias en su Gabinete, al entender que presentan diferencias sustanciales.

Sánchez busca unas segundas rebajas que Iglesias pretende negar, al menos hasta que la repetición electoral se convierta en una amenaza real e inminente. Quizá las terceras sean las buenas.

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