¿Cómo recuerdas el secuestro que marcó el declive de ETA?

Hace 22 años Miguel Ángel Blanco era secuestrado por ETA en Ermua. Apenas 48 horas después, con solo 29 años, este concejal del Partido Popular recibía dos disparos. El rechazo de la sociedad española hacia la banda terrorista supuso el principio del fin de su trayectoria asesina


Redacción | La Voz

A algunos los cogió en la playa. Otros, merendaban y se topaban con la noticia en el televisor. Veraneantes que viajaban en coche ponían la radio y escuchaban la última hora: A las cuatro de la tarde del jueves 10 de julio de 1997 era secuestrado por ETA Miguel Ángel Blanco.

Obviando sus ideas (era concejal del PP en la localidad vizcaína de Ermua), quizás el único motivo de la actuación terrorista, Blanco era hijo, novio y un joven, en muchos aspectos, ejemplar. Hacía nueve días, la Guardia Civil había liberado a José Antonio Ortega Lara, tras 532 días de encierro en un zulo de Mondragón (Guipúzcoa) y detenido a los cuatro terroristas implicados. El comando Donosti buscó un macabro golpe de efecto y fijó su objetivo en el edil popular.  

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Así fueron las 48 horas de secuestro de Miguel Ángel Blanco Así vivió nuestro país las 48 horas que precedieron a su muerte y que supusieron el principio del fin de ETA

Los españoles se debatían entre la esperanza de que saliera con vida del cautiverio y el temor de que, como tantas otras veces, acabase asesinado, como finalmente ocurrió. La tarde del día 12 fue tiroteado y luchó por su vida hasta que falleció la madrugada del domingo día 13. Lo dejaron agonizando hasta que dio con el un sargento de la Guardia Civil. Nada pudo hacerse por salvarle. Para los terroristas, Miguel Ángel Blanco es un número, la víctima 778 de un total de 829. Para el resto de la sociedad fue la simbólica gota que colmó el vaso de una trayectoria terrorista ya injustificable. Aquel rechazo cívico recibió el nombre de espíritu de Ermua. Las multitudinarias manifestaciones de las manos blancas y un cántico repetido por todo el territorio: «ETA, aquí tienes mi nuca». En cierto modo, hace dos décadas le perdimos el miedo a los terroristas y ese clamor popular supuso a la postre el declive de la banda hasta que en 2011 se produjo el cese definitivo de la actividad armada (en 2017 fue el punto y final con el desarme y el anuncio de disolución). 

La de Miguel Ángel Blanco fue la crónica de una muerte anunciada. Estaba claro que el Gobierno no iba a ceder ante ETA, que exigía para su liberación el acercamiento de presos de la organización terrorista al País Vasco. Pero al mismo tiempo, empezaba a escribirse la crónica de otra muerte, la del terrorismo etarra. Un «proceso de paz» que empezó tenue con el Pacto de Estella en 1998 y el inicio de una tregua indefinida rota un año después. Sin embargo, el diálogo entre el Gobierno vasco y central con ETA había empezado y aunque la muerte del político socialista catalán Ernest Lluch, favorable al diálogo o incluso el patinazo del Gobierno Aznar el 11-M hizo que se enturbiase el proceso, el final se acercaba. 

Un vasco muy vinculado a Galicia

Los restos mortales de Miguel Ángel Blanco descansan desde noviembre del año 2007 en el camposanto de Faramontaos, en el municipio ourensano de A Merca. Una crónica en La Voz de Galicia, detallaba cómo el día 23 eran trasladados los restos mortales hacia Galicia: «El féretro llegó envuelto en una funda especial y en la más estricta intimidad. El sacerdote rezó un responso ante no más de diez personas al tiempo que los restos eran bajados al sepulcro, de reciente construcción. No estaban los padres ni la hermana de Miguel Ángel. No querían revivir la tragedia». En la noticia firmada por Jesús Manuel García se explica, en boca del tío de Miguel Ángel, Aurelio Garrido, los motivos del traslado: «Miguel Ángel xa está onde ten que estar». Sus padres, tras diez años en el cementerio vasco querían llevarlos al pueblo materno. Otro periodista de La Voz, Pablo Carballo, se desplazaba hace dos años a A Merca para acercarse en vídeo a los veranos que el pequeño Miguel Ángel pasaba en tierras gallegas.

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Miguel Ángel Blanco descansa en el rincón gallego en el que pasó su infancia Diez años después de su asesinato, la familia trajo sus restos a A Merca. En el homenaje que se le ha realizado hoy en el Ayuntamiento de Madrid se ha abucheado a Manuela Carmena

Además del conjunto escultórico que recuerda la figura del concejal asesinado, en el municipio orensano se suceden periódicamente los homenajes, en los que suele estar presente su hermana, Marimar Blanco. En 2017, además, se le concedió a título póstumo la Medalla de Galicia. 

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Aplauso eterno para Miguel Ángel Blanco en las Medallas de Galicia La Xunta condecora con su máxima distinción al concejal asesinado por ETA y a Isabel Castelo, Cavaco Silva y Romay Beccaría

Las redes sociales se llenan de mensajes de recuerdo

El nombre del edil del PP se ha convertido en trending topic en Twitter. Dirigentes y partidos políticos, además de ciudadanos anónimos han compartido en la red sus publicaciones.

Y para ti, ¿qué significado tiene Miguel Ángel Blanco?.

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