Portugal sigue luchando contra el incendio más voraz del verano, que deja 20 heridos

Ha arrasado unas 11.000 hectáreas y abarca un perímetro de más de 50 kilómetros

El incendio, activo desde el sábado, se expande por el centro del país luso entre los distritos de A Guarda y Santarem
El incendio, activo desde el sábado, se expande por el centro del país luso entre los distritos de A Guarda y Santarem

LISBOA / CORRESPONSAL

El incendio más voraz en lo que llevamos de verano en Portugal, continua activo desde el sábado, con varios frentes activos y un perímetro de más de 50 km. Se expande por el centro del país entre los distritos de A Guarda y Santarem. Ya ha arrasado casi 11.000 hectáreas de los municipios de Vila de Rei, Sertá y Mação, a pesar de que a primera hora de la tarde de este domingo el fuego se dio prácticamente por controlado en uno de los frentes. El fuerte viento, el intenso calor en todo el territorio luso y la complicada orografía de la zona están dificultando mucho las labores de extinción. Anoche el fuego se extendió también al municipio de Proença a Nova.

El balance provisional, avanzado por la Autoridad Nacional de Protección portuguesa, es de 20 heridos, 18 bomberos y dos civiles, aunque solo uno de los civiles, se encuentra en estado grave e internado en la Unidad de Quemados del Hospital São José de Lisboa.

En las tareas y operaciones de extinción participaron este domingo en los diferentes frentes del incendio, 1.250 personas, entre bomberos voluntarios y profesionales de más de 20 dotaciones del norte y sur de Portugal, así como brigadas de la Guardia Nacional Republicana (GNR). Todos contaron con el apoyo de 15 medios aéreos.

Por la tarde se produjeron los momentos de más tensión y pánico entre los habitantes de las zonas afectadas, ya que debido al fuerte viento el fuego avanzó muy rápido y fue imposible controlarlo en las proximidades de una playa fluvial, en Sertá, que tuvo que ser evacuada. Lo mismo ocurrió en quince aldeas del ayuntamiento de Mação, que también tuvieron que ser desalojadas para evitar víctimas mortales, como ocurrió en junio y en octubre del 2017.

Supuesto incendiario

Las llamas comenzaron el sábado por la tarde en el municipio de Vila de Rei en cinco puntos diferentes al mismo tiempo, según confirmó el ministro luso de Administración Interna, Eduardo Cabrita. En pocas horas el incendio ?todo apunta a que fue provocado, como avanzó el ministro? atravesó Vila de Rei llegando a Sertá y a Mação, en el distrito de Santarem.

La Policía Judicial confirmó ayer en un comunicado oficial la detención de un hombre de 55 años, sospechoso de haber causado un incendio el pasado sábado en el distrito de Castelo Branco, al que pertenecen Vila de Rei y Sertá.

El jefe del Estado portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, visitó el domingo por la tarde, en el hospital São José de Lisboa, al único herido internado, cuyo estado reviste gravedad. Rebelo de Sousa adelantó también que visitará las localidades afectadas por el incendio cuando haya sido extinguido para no dificultar las complicadas labores de extinción.

El ministro de Administración Interna confirmó que el primer ministro, António Costa, «está permanentemente informado de las tareas de extinción y de lo que va sucediendo en las operaciones de Protección Civil y la Guardia Nacional Republicana para combatir el fuego».

Los fuegos se repiten dos años después en el centro del país

Este fin de semana las alarmas se han disparado de nuevo sobre el centro de Portugal, la misma región que hace dos años sufrió los más trágicos incendios de la historia del país luso. En esa oleada incendiaria murieron, entre junio y octubre del 2017, más de 100 personas y se quemaron casi 60.000 hectáreas.

El calor, el fuerte viento, una orografía complicada, la escasez de medios de extinción y la mano del hombre fueron el polvorín ideal para que el fuego se propagase rápidamente este sábado por la noche desde el municipio de Vila de Rei, pasando en pocas horas al de Sertá y a Mação ­?dos de los más castigados por el fuego hace dos años? llegando al distrito de Santarem.

Este domingo al mediodía, minutos después de la comparecencia del ministro de Administración Interna, Eduardo Cabrita, avanzando la posibilidad de que el fuego hubiera sido provocado ? hubo cinco focos que comenzaron al mismo tiempo? la Policía Judiciaria detenía a uno de los sospechosos de haberlo provocado. Cabrita se apresuró a confirmar ante la opinión pública lusa «que, a diferencia de lo que ocurrió en el 2017, el Sistema de Comunicaciones de Protección Civil ha funcionado».

«Falta de medios»

A pesar de las palabras tranquilizadoras del ministro, el alcalde de Mação, Vasco Estrela, se mostraba desolado y afirmaba su pesar por «la falta de medios aéreos para el combate, insuficientes para la extensión del fuego». Para Estrela «la situación es muy grave porque están en peligro aldeas y hasta una playa fluvial ha tenido que ser evacuada».

El presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, mostró en su página web oficial su apoyo a los bomberos que combaten el fuego y su solidaridad con los afectados por los incendios. El problema se repite año tras año y afecta la misma zona centro del país. Muchos portugueses se preguntan por qué el gobierno de Antonio Costa no ha tomado nota dos años después y no ha preparado el sistema de combate y prevención contra el fuego en dicha región para actuar más rápidamente y evitar que el fuego se propague tan rápido.

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