Los guardianes de la estrategia que se esconden tras los líderes

Así son Iván Redondo, Pablo Gentili, Teo García Egea y Pablo Pombo, responsables de los equipos negociadores

Iván Redondo, en el centro, asesor de Pedro Sánchez
Iván Redondo, en el centro, asesor de Pedro Sánchez

REDACCIÓN / LA VOZ

Durante muchos años, el brujo de la Moncloa era un malagueño malencarado y desaliñado del que se decía que tenía un truco mágico para descifrar las encuestas y atinar con la estrategia de cara a las urnas. Se llamaba Pedro Arriola (Sevilla, 1948) y se hizo famoso cuando trascendió su capacidad para susurrar al oído de José María Aznar desde los tiempos de aspirante a la presidencia. Arriola hizo carrera -y fortuna- primero con el propio Aznar y más tarde con Rajoy.

Los críticos le reprochaban su elevado salario y que su única receta era no hacer nada y esperar a que los problemas se resolvieran solos o desaparecieran. Arriola fue víctima de la renovación del PP, pero a su estela ha crecido una generación de expertos en demoscopia, márketing político y estrategia cuyo protagonismo está muy por encima de la mayoría de los miembros de sus respectivos partidos.

 IVÁN REDONDO

El nuevo referente. Iván Redondo (San Sebastián, 1981) se ha convertido en el alter ego de Pedro Sánchez y, por su cercanía, en la bestia negra de Podemos, que le acusa, en público y en privado, de ser el artífice de la estrategia socialista para alejar al partido morado de los codiciados sillones del Consejo de Ministros. Redondo tampoco goza de grandes afectos entre la cúpula dirigente socialista. Llegó a Ferraz a bordo del utilitario de Sánchez en su campaña para recuperar la secretaría general y en su mochila traía un listado de clientes anteriores de los que causaban cierta urticaria entre los incondicionales del puño y la rosa. Iván Redondo había dirigido la estrategia de Antonio Basagoiti en el PP vasco y siguió incrementando su fama con el extremeño José Antonio Monago, al que acompañó en la presidencia de la Junta tras acabar con más de tres décadas de poder del PSOE, primero con Juan Carlos Rodríguez Ibarra y luego con Guillermo Fernández Vara. Pero si algo molestaba a los más progresistas era la autoría de los eslóganes de carácter xenófobo con los que empapeló Badalona para llevar a Xavier García Albiol a la alcaldía.  

En el 2016, Redondo era un consultor con cierto nombre pero ningún cliente. Fue entonces cuando acudió a una entrevista en el programa Otra vuelta de tuerka, de Pablo Iglesias. Ambos se regalaron toda clase de elogios. Pero para la historia quedó una declaración de amor político del vasco: «Me sentiría orgulloso de trabajar contigo», le dijo Redondo a su entrevistador después de que este le expresara cariñosamente su enfado porque «siempre has trabajado para nuestros enemigos».

El malestar de la cúpula socialista de Ferraz con Redondo es notorio. Sus discrepancias con Carmen Calvo son diarias. Y José Luis Ábalos, jefe del aparato de Ferraz, también ha ido marcando distancias con el gurú de Sánchez por su temor a unas nuevas elecciones que el propio Iván desea, quizá animado por las proyecciones de su equipo demoscópico, liderado por Jaime Miquel. «El tiempo en política es lo más importante. Como me dijo un socialista hace muchos años: Iván, al final, todo el mundo acaba cadáver. Solo es cuestión de tiempo. El que controle el tiempo, gana», le explicó Redondo al propio Iglesias repantingado en los sillones del programa de televisión que compartieron. Hoy, es el dueño del reloj.  

PABLO GENTILI

El moderador de Iglesias. Si Redondo no llega aún a los 40, su antagonista en las filas de la izquierda acumula una trayectoria vital mucho más amplia. Pablo Amadeo Antonio Gentili (Buenos Aires, 1963) fue asesor de Lula da Silva y Dilma Rousseff, dos de los iconos de la izquierda más extrema de Sudamérica. Doctor en Educación, pronto descubrió que las teclas del poder tenían mucho que ver con la comunicación y el mensaje. En sus redes sociales hay un reguero de ataques a todas las bestias negras del izquierdismo. Fiel defensor del régimen venezolano, en los últimos meses protagonizó un curioso acercamiento a Pablo Iglesias, que se afianzó a partir del escándalo generado por la compra del chalé de Galapagar.  

Como a Redondo, no le sobran los afectos entre sus conmilitones. Le acusan de vicios burgueses por instalarse con su familia en el barrio de Retiro, mandar a sus hijos a un colegio concertado de Madrid y demostrar querencia por los vinos caros y la buena mesa. Las malas lenguas dicen que la cena en la que se cerró su fichaje por Podemos se regó con varias botellas de más de 300 euros cada una.

A Gentili se le atribuye el tono apenas audible de Iglesias en los debates televisados de las últimas generales. También el cambio de imagen, con looks menos informales y alejados de la famosa camisa de Alcampo que popularizó en el 2015. Incluso las apelaciones constantes a la Constitución de 1978 que Podemos pretendía derribar son atribuidas al experto argentino. Todo, para dejar de asustar al electorado con mensajes que, una vez pasado lo más duro de la crisis, han ido alejando a los electores de la formación morada.  

Teodoro García Egea, secretario general del PP y mano derecha de Casado
Teodoro García Egea, secretario general del PP y mano derecha de Casado

TEODORO GARCÍA EGEA

El ingeniero que lo controla todo. Si Arriola fue uno de los pionero entre los gurús de los políticos españoles, la dura transición provocada por la caída de Rajoy ha dejado al PP sin un estratega ajeno a la estructura del partido desde la llegada de Pablo Casado. En poco más de un año, el nuevo líder de la derecha ha tenido que afrontar dos procesos electorales -generales y locales y autonómicas- y un sinfín de cambios marcados por la precariedad económica del partido y el relevo de la vieja guardia marianista. 

En ese escenario, el hombre de máxima confianza de Casado, el murciano Teodoro García Egea (Cieza, 1984) ha asumido en primera persona el diseño de la estrategia electoral y la orientación de los mensajes apoyado en expertos externos en demoscopia, como Narciso Michavila, y veteranos del aznarismo, como por ejemplo Jaime Fernández Lasquetty, jefe de gabinete del líder del PP. La periodista María Pelayo también forma parte del núcleo duro, mientras que Manuel Pizarro, expresidente de Endesa, es uno de los asesores a los que recurre regularmente Pablo Casado en busca de consejo.

PABLO POMBO

Un exsocialista para Rivera. Pablo Pombo (Valladolid, 1968) es el que tiene las riendas del mensaje de Ciudadanos en los últimos meses. Como muchos de sus compañeros, tiene pasado en el PSOE, pero se ha ido haciendo con un hueco en la cadena de mando de la formación naranja. Pombo ha afilado el discurso original de Rivera, aunque aún conserva algunos de los hábitos impuestos por Fernando de Páramo, uno de los más cercanos al presidente de Ciudadanos. La joven formación liberal cuenta también con un amplio abanico de asesores externos en demoscopia, aunque los mensajes se cocinan en el entorno más cercano a Albert Rivera, que admite escasas injerencias en sus planes.

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