Robert Mueller niega que su investigación exculpe a Trump

Carlos Pérez Cruz WASHINGTON / E. LA VOZ

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Robert Mueller, antes de prestar declaración ante el comité
Robert Mueller, antes de prestar declaración ante el comité LEAH MILLIS

Los republicanos tratan de minar la credibilidad del exfiscal

25 jul 2019 . Actualizado a las 08:23 h.

Dos años de investigación y un informe de 448 páginas más tarde, Robert Mueller compareció ayer ante dos comités del Congreso. No era su deseo. Había indicado que su informe era su «testimonio» y que no iría más allá de lo que contienen los dos volúmenes que resumen la investigación. Y así fue, para frustración demócrata y alivio republicano. Todo ello a pesar de que en su primer intercambio con uno de los interrogadores, el presidente del Comité de Justicia de la Cámara de Representantes, el demócrata Jerry Nadler, Mueller dejó el principal titular de su comparecencia. Concedió que, contra lo que dice Donald Trump, su investigación no «exculpa totalmente» al presidente. Tanto en esa ocasión como en otras muchas, sus respuestas fueron monosilábicas.

La primera sorpresa fue la actitud dubitativa de Robert Mueller, su aparente dificultad para entender algunas de las preguntas de los congresistas. Al comienzo de su segunda intervención, ante el Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, Mueller corrigió una afirmación potencialmente explosiva realizada en la primera. Había asegurado que era «correcto» el relato del congresista demócrata Ted Lieu de que no emitió una imputación contra Donald Trump porque las directivas del Departamento de Justicia impiden hacerlo con un presidente en activo. Siendo cierta la directiva, Mueller aclaró que volvía a remitirse a lo ya expresado en el informe, donde en ningún momento se da a entender que hubiera dado ese paso de no existir la norma.

Si las palabras de Robert Mueller debían ser el detonante del inicio de un proceso de impeachment, los demócratas no lograron ni siquiera que el ya exfiscal del Rusiagate leyera en alto fragmentos de su propio informe. Hubieran sido piezas de alto valor viral en las redes. Se limitó a asentir y a certificar la veracidad de los pasajes que le fueron leyendo sobre actos de Trump constitutivos de un posible delito de obstrucción a la Justicia. A pesar de ello, Mueller explicó que su asentimiento «no significa que suscriba» lo que los demócratas pretendían probar con su ayuda. Sin citar la palabra impeachment, en su rueda de prensa de mayo dejó en manos del Congreso los siguientes pasos a dar.

Réplicas desde la bancada republicana

La bancada republicana dedicó su tiempo a intentar deslegitimar tanto la investigación -inquiriendo sobre su origen, del que Mueller no es responsable- como la objetividad del fiscal y su equipo, formado por demócratas que «odian a Trump». Varios de ellos aprovecharon sus cinco minutos reglamentarios para monologar, impidiendo que Robert Mueller pudiera dar respuesta o defenderse. Le acusaron incluso de haber «violado todos los principios» por haber escrito un informe con «análisis sobre potenciales delitos que no han sido imputados» o por haber expresado que la conclusión de su trabajo no exculpaba al presidente. El congresista Michael Turner le preguntó de forma irónica por la existencia de un «departamento de exculpaciones» en el Departamento de Justicia. Su forma de devaluar el principal titular que ofreció Mueller.