El trasplante de heces puede aumentar la supervivencia a largo plazo en pacientes con cáncer de páncreas

La Voz REDACCIÓN

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El análisis se realizó en la Universidad de Texas y se probó en ratones

09 ago 2019 . Actualizado a las 12:36 h.

Un estudio liderado por un equipo de investigadores del hospital MD Anderson Cancer Center ha desvelado que las firmas bacterianas de los tumores, que estimulan o suprimen la respuesta inmune, son el rasgo principal que diferencia a los pacientes con cáncer de páncreas, que sobreviven a largo plazo, de los que no lo logran, según adelanta Europa Press.

Los científicos también demostraron que los trasplantes de microbiota fecal de supervivientes a largo plazo provocan una respuesta inmune y suprimen los tumores. Estas pruebas fueron realizadas en un modelo de ratón alterando su microbioma para observar los efectos producidos en la misma.

«Los resultados de los experimentos de trasplante fecal representan una oportunidad terapéutica significativa para mejorar el tratamiento del cáncer de páncreas al alterar el microambiente inmunitario del tumor» declaraba la autora principal, la doctora Florencia McAllister. Sin embargo, reconocía que todavía «les queda mucho trabajo por delante». 

Este programa es un esfuerzo de colaboración para acelerar el desarrollo de descubrimientos científicos en avances clínicos que salvan la vida de los pacientes y está financiado por el Pancreatic Cancer Moon Shot del MD Anderson. 

La mayoría de los pacientes con adenocarcinoma ductal pancreático, la forma más común de cáncer de páncreas, reciben el diagnóstico cuando la enfermedad se encuentra en una fase ya avanzada. Solo el 9 % sobrevive a cinco años. Las personas con cáncer en etapa temprana y que se pueden extirpar quirúrgicamente tienen una alta tasa de recurrencia y una supervivencia media de 24-30 meses. Hasta ahora no se han identificado biomarcadores genómicos que puedan aclarar las razones de la supervivencia a largo plazo.

Si bien las investigaciones recientes han demostrado que la composición y diversidad de los microbios que viven en el tracto digestivo, el microbioma intestinal, estos pueden afectar al funcionamiento de la inmunoterapia contra el cáncer. Por el momento, apenas hay estudios que se hayan centrado en las bacterias del tumor y en cómo podrían afectar al pronóstico y supervivencia. Según McAllister: «Hemos sabido que hay bacterias en los tumores pancreáticos, por lo que nos preguntamos '¿tienen estas bacterias un papel en el cáncer?».

El paso a paso del estudio

Para lanzar el primer estudio de este tipo sobre cáncer pancreático, McAllister y su equipo analizaron el ADN bacteriano en tumores de supervivientes a largo plazo emparejados con supervivientes a corto plazo de dos cohortes independientes en el MD Anderson y el Hospital Johns Hopkins.

Los resultados de la diversidad fueron independientes de otros factores, como las terapias previas, el índice de masa corporal y el uso de antibióticos, lo que los convierte en un predictor de supervivencia para pacientes quirúrgicos e indica la importancia potencial del microbioma tumoral en la progresión del cáncer.

Los investigadores también encontraron marcadas diferencias en las comunidades bacterianas encontradas en cada grupo. Los supervivientes a largo plazo mostraron una abundancia relativa de Pseudoxanthomonas, Saccharropolyspora y Streptomyces. La presencia de los tres taxones, así como la especie Bacillus Clausii, predijo mejores resultados para los pacientes en las cohortes de MD Anderson y Johns Hopkins.

Los resultados

Un análisis adicional del estudio en cuestión mostró que la infiltración inmune y la activación de las células T se asociaron con los tres tipos de bacterias enriquecidas descubiertas en los tumores de supervivientes a largo plazo. Con una conexión aparente entre el microbioma tumoral y la respuesta inmune, el equipo se propuso encontrar una manera de cambiar el primero.

El equipo comparó las bacterias en el intestino y descubrieron que el microbioma intestinal representa aproximadamente el 25 % del microbioma tumoral, pero está ausente del tejido adyacente normal, lo que sugiere que las bacterias en el intestino pueden colonizar tumores pancreáticos.

Los investigadores trasplantaron la microbiota fecal de pacientes con cáncer avanzado a ratones y descubrieron que el microbioma del donante representaba aproximadamente el 5 % del microbioma tumoral resultante, pero que el 70 % del microbioma tumoral global había sido alterado por el trasplante.

Después, transplantaron heces de pacientes con cáncer de páncreas avanzado en ratones, pacientes que habían sobrevivido más de cinco años y no tenían evidencia de enfermedad, y controles sanos.

Cinco semanas después de la implementación del tumor, los ratones que habían recibido trasplante fecal de pacientes con enfermedad avanzada tenían tumores mucho más grandes que los que recibieron el trasplante de supervivientes a largo plazo o controles sanos.

El perfil inmunitario mostró que los ratones que recibieron el trasplante fecal de los supervivientes a largo plazo tenían números significativamente más altos y una mayor activación de las células T CD8 positivas en comparación con los otros dos grupos. Aquellos que recibieron trasplante de pacientes en etapa avanzada habían aumentado el tipo de células que suprimen la respuesta inmune.

Para evaluar si el efecto del trasplante de heces se basa en el sistema inmune, el equipo agotó las células T en un grupo de ratones tratados con el superviviente a largo plazo FMT, que bloqueó por completo el efecto antitumoral del trasplante.