Boris Johnson gana su primera batalla judicial contra el cierre del Parlamento

Un juez escocés rechaza paralizar cautelarmente la polémica maniobra del «premier» y aplaza su decisión al martes

Activistas anti«brexit» se manifiestan en Westminster
Activistas anti«brexit» se manifiestan en Westminster

Londres / E. La Voz

«Las malas noticias nunca vienen solas». La oposición británica está comprobando la veracidad del refrán, tras verse sorprendida el miércoles con la decisión de Boris Johnson de suspender por cinco semanas las sesiones del Parlamento, el viernes recibió un varapalo de la Justicia, que desestimó anular de forma inmediata la polémica maniobra.

Pero solo es una victoria temporal para el primer ministro. Aunque el Tribunal de Sesiones de Edimburgo (Escocia) desechó dejar sin efecto el cierre del Legislativo, tal y como se lo solicitaron más de 70 diputados, no significa que el Ejecutivo haya ganado la partida, por cuanto el juez Lord Doherty tomará la decisión definitiva en una vista que se celebrará el próximo martes. El magistrado aseguró que no existía una «necesidad convincente» para paralizar cautelarmente la polémica medida, pero aseguró que la próxima semana dictaminará si es legal la decisión del Gobierno conservador

El ex primer ministro tory John Major se sumó a la batalla judicial, al unirse a la demanda que la empresaria y anti-brexit Gina Miller interpuso en un tribunal de Londres contra la suspensión del Parlamento, por considerarla «antidemocrática» ya que no deja a la oposición tiempo para debatir sobre la salida de la UE. Major ha sido muy crítico con la gestión del brexit

El movimiento del expremier no tiene precedentes, de acuerdo a la prensa británica, ya que es la primera vez que un exjefe de Gobierno demanda a uno en funciones por paralizar las actividades legislativas. Pero como si los abogados del Gobierno no tuvieran suficiente trabajo con tener que presentar alegatos en los juzgados ingleses y escoceses, también tendrán que hacerlo en los norinlandeses, donde tienen otra querella pendiente.

Johnson, por su parte, decidió salir al ruedo no solo para defender su decisión sino también para asegurar que continúan las negociaciones con Bruselas. No obstante, reiteró por enésima vez que el país dejará el club, con o sin acuerdo de divorcio. «Si no lo hacemos dañaremos la confianza de la gente en la política», declaró en una entrevista televisada. 

Propuestas concretas

En contraposición, Bruselas reclamó de Londres propuestas concretas sobre la alternativa a la polémica salvaguarda irlandesa (backstop en la jerga comunitaria). «Nuestra posición sigue siendo que tenemos que ver propuestas del Gobierno del Reino Unido que sean compatibles con el acuerdo de retirada antes de poder avanzar en las discusiones», dijo la portavoz del Ejecutivo comunitario, Mina Andreeva, en la rueda de prensa diaria de la institución.

Andreeva confirmó que el jefe del equipo británico a cargo de la negociación técnica, David Frost, ha pedido reunirse a partir de ahora dos veces por semana con el equipo europeo, y que está previsto que los encuentros se retomen la próxima semana, aunque aún no hay fecha.

Por su parte, el Gobierno irlandés mostró su escepticismo con respecto a esas conversaciones y acusó a Londres de fallar en presentar una alternativa «creíble» para la salvaguarda, la cual busca evitar una frontera dura entre las dos Irlandas.

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