Sánchez escenificará hasta el final su voluntad por evitar otras elecciones

Ábalos admite que la maquinaria del PSOE ya está engrasada para nuevos comicios

El ministro de Ciencia y Universidades en funciones, Pedro Duque y la portavoz del Gobierno y ministra de Educación en funciones, Isabel Celaá, tras el Consejo de Ministros
El ministro de Ciencia y Universidades en funciones, Pedro Duque y la portavoz del Gobierno y ministra de Educación en funciones, Isabel Celaá, tras el Consejo de Ministros

Madrid / La Voz

El camino a las elecciones del 10 de noviembre parece inevitable. Tal y como evidenciaron varios diputados y cuadros medios socialistas a algunos colegas del PP, la postura de Pedro Sánchez no es un farol, por lo que si Podemos no rectifica y acaba apoyando un Gobierno del PSOE en solitario, la repetición de las generales dejará de ser una amenaza para convertirse en una realidad.

El ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, incluso admitió este viernes que el PSOE ya engrasa su maquinaria electoral. «Siempre está en campaña», aseguró, puntualizando que es algo común y perpetuo en todas las fuerzas políticas. Y como parte de esa campaña, Pedro Sánchez tratará de escenificar hasta el final su voluntad de llegar a un acuerdo que se antoja cada vez más imposible. La estrategia del presidente del Gobierno en funciones consiste en hacer parecer que el resto de partidos son los grandes responsables del bloqueo político y de la consecuente repetición electoral. Por ello hay que guardar las formas, y desde el entorno del ministro de Fomento se esforzaron en transmitir que la primera intención de Sánchez sigue pasando por llegar a un pacto con Podemos. 

Celaá: «No hay tal campaña»

Esta idea la reforzó con esmero la portavoz del Gobierno en funciones, Isabel Celaá, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. «No hay tal campaña. Seguimos trabajando por la configuración de un Gobierno en septiembre. El PSOE y el Gobierno no se han ido de vacaciones más allá de tres días», advirtió. Y fruto de ese trabajo nació el documento que Sánchez sacará a la luz el martes, al que Celaá se refirió como una «propuesta abierta de un programa común progresista» con «300 medidas» en las que se incorporan «buena parte de las propuestas que Unidas Podemos puso encima de la mesa. Y si en ese proyecto está incluido parte de su programa, todo hace pensar que Podemos tuviera que aceptarlo», dedujo.

Celaá volvió a reiterar en rueda de prensa que la posibilidad de montar un Gobierno de coalición se ha esfumado. «Ya no está vigente. No está encima de la mesa. Sí se ofertan otras alternativas», dijo, insistiendo en la vía del acuerdo programático.

En este sentido, Celaá recalcó la importancia de contar con «un proyecto que permita tener un Gobierno sólido, solvente, confiable, con una dirección; y no incorporando a otras fuerzas políticas que pudieran ofertar una imagen de dos gobiernos en uno, o tuvieran como pretensión la crítica de la otra parte», volvió a cargar contra Podemos.

Sánchez presentará el martes este documento. A continuación visitará a los líderes del PNV y del PRC, y no será como mínimo hasta el lunes 9 cuando se reúna con Pablo Iglesias, que a estas alturas es el único con la facultad de decantar la presidencia a favor del candidato socialista. Para entonces solo faltarán dos semanas para que se disuelvan las Cortes y España se vea abocada a una nueva repetición electoral. ¿No estará dejando los deberes para última hora? «Los tiempos los marca el presidente», defendió Celaá. «No es una cuestión de tiempo. ‘En horas’, dice el líder de UP que se puede llegar a un acuerdo. No obstante, habrá más que horas; habrá semanas, o semana», puntualizó.

Casado repite en Ávila el inicio de curso político y no vendrá al del PP gallego

Casado y Feijoo, en el inicio del curso político, el año pasado, en Cerdedo-Cotobade
Casado y Feijoo, en el inicio del curso político, el año pasado, en Cerdedo-Cotobade

El PPdeG mantiene su tradicional acto en Cerdedo-Cotobade, que se celebrará una semana después sin el líder estatal

El cambio de liderazgo en el PP estatal no solo se ha notado en la estrategia política, sino también en las querencias territoriales. En este caso hay un viaje al centro, pero el geográfico. Si desde hace años los populares celebraban en Galicia el ritual de vuelta de vacaciones e inicio del curso político, primero en el castillo de Soutomaior y después en una carballeira de Cerdedo-Cotobade, el actual presidente del partido, Pablo Casado, ha decidido iniciar un complejo e incierto período político en Ávila, como ya hizo el año pasado. La fiesta del PPdeG y la del PP estatal volverán a ser divergentes este año y se celebrarán con una semana de diferencia. «El inicio del curso a nivel nacional coincidía con el gallego durante la etapa de Rajoy, pues el presidente pasaba en Galicia sus vacaciones. Pero en sentido estricto el encuentro de Cerdedo-Cotobade es del PPdeG», explica un dirigente.

Seguir leyendo

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Sánchez escenificará hasta el final su voluntad por evitar otras elecciones