Unos vecinos alertaron de la localización del cadáver del joven flotando a pocos metros de donde desapareció
06 sep 2019 . Actualizado a las 13:07 h.La familia del joven luso que falleció el domingo en el río Miño mientras participaba en una prueba de triatlón organizada por los ayuntamientos de Cerveira y Tomiño podrán velar ya a la víctima en las próximas horas. El deportista, huérfano de padre y madre, cuenta con un hermano que participó estos días muy activamente en las tareas de búsqueda.
Un bombero de la coporación de Vilanova da Cerveira que estaba por la zona, frente a las piscinas municipales, avistó el cuerpo del joven flotando y, de inmediato, dio parte a las autoridades. El cadáver del atleta Rafael Sá, de 23 años de edad, fue rescatado por un barco de la capitanía de Caminha en Cerveira pocos minutos después, en torno a las ocho de la mañana. El cuerpo salió a la superficie a escasos metros del lugar en el que se le vio por última vez el domingo.
El operativo internacional de búsqueda trabajó sin descanso desde entonces para rescatarlo pero desde el primer momento se advirtió de la dificultad del dispositivo, ya que en la zona había un pozo de unos 30 metros de profundidad, las corrientes han sido muy fuertes y la visibilidad era casi nula. En el lugar se desplegaron medios y efectivos de la Comadancia de Marina de Tui, la de Caminha, la Guardia Civil, Policía Local de Tomiño, Protección Civil y otros medios lusos que trabajaron de forma coordinada desde el primer minuto de la desaparición.