La nueva Comisión Europea: más digital, más verde y más identitaria

Von der Leyen presenta un equipo paritario en el que relega la migración y los derechos fundamentales a un segundo plano

La futura presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó este martes su nuevo equipo de gobierno para la legislatura entre el 2019 y el 2024
La futura presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó este martes su nuevo equipo de gobierno para la legislatura entre el 2019 y el 2024

Entre dulce y amargo. Es el sabor que ha dejado la nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras presentar a su flamante equipo de comisarios. «La Comisión de la última oportunidad», como la bautizó el saliente Jean Claude Juncker, deja paso a la «Comisión geoestratégica» de la conservadora alemana, quien ha forjado una comitiva tan heterogénea como polémica y potencialmente problemática.

Su firme apuesta por convertir a la Unión Europea en la mayor potencia verde y digital del planeta a lo largo de los próximos cinco años contrasta con su interés en aparcar asuntos controvertidos como la migración y la defensa de los derechos fundamentales, una actitud que le ha acarreado multitud de críticas. 

¿Cuáles son las prioridades del nuevo Ejecutivo?

Von der Leyen quiere enfocar los esfuerzos en tres áreas: Política exterior, transición ecológica y transformación digital. Para ello ha elegido a grandes pesos pesados. El del socialista español Josep Borrell ya venía dado por el Consejo. El nuevo jefe de la diplomacia europea no solo estará a cargo de la cooperación con terceros países, asuntos de ampliación o defensa, también deberá contener la «política de cowboy» de Donald Trump, en los organismos internacionales. Los dos grandes pilares de la institución serán Margrethe Vestager y Frans Timmermans.

La liberal danesa no solo estará a cargo de las labores de digitalización del mercado y la economía sino que mantendrá las riendas de Competencia para disgusto de gigantes digitales como Google.

El holandés abandonará sus labores como centinela del Estado de derecho para ocuparse de la ambiciosa metamorfosis ecológica que afronta la UE. Un movimiento aplaudido por los Gobiernos húngaro y polaco, quienes mantienen una guerra abierta con el socialdemócrata. El tercer vicepresidente ejecutivo será el conservador letón, Valdis Dombrovskis. Repetirá como policía del euro. 

¿Qué países salen beneficiados del reparto?

Italia ha sido uno de los grandes afortunados. A pesar de ser el segundo país más endeudado de la UE y uno de los más combativos contra la disciplina fiscal, su ex ministro de Exteriores Paolo Gentiloni liderará la cartera de Economía ahora que el Ejecutivo, sin la Liga Norte, ha recuperado la cordura. Francia también recoge los frutos de la inteligente estrategia de su presidente, Emmanuel Macron.

La exministra gala Sylvie Goulard ha sido propuesta para la cartera de Mercado Interior, clave para el desarrollo de la industria europea de defensa. Portugal ha conseguido hacerse con el timón de la política de cohesión y reformas, fundamental para las regiones. La vigilancia del Estado de derecho correrá a cargo de la actual comisaria de Justicia, la checa Vera Jourova.

El cambio podría relajar las tensiones con Varsovia y Budapest. También ha sido agraciado el conservador irlandés Phil Hogan, quien cambia Agricultura por Comercio. Si los británicos consiguen abandonar la UE se darán de bruces con un duro negociador que conoce a la perfección la problemática fronteriza de Irlanda

¿Se ha corregido el desequilibrio geográfico y de género?

En cierto modo. La nueva Comisión es paritaria (13 mujeres y 14 hombres), pero los países centroeuropeos y del Este, grandes excluidos en el reparto de los altos cargos de la UE, solo han conseguido desquitarse tras su exclusión en el reparto de altos cargos con vicepresidencias o miniterios simbólicos. 

¿Qué carteras han generado más polémica?

La de Vecindad y Ampliación, que ha recaído en el exministro de Justicia húngaro Lázsló Trócsányi responsable de diseñar un marco legal en el país magiar para perseguir a quienes ayudan a los migrantes. Su designación se interpreta como una negativa de Von der Leyen a abrir las puertas de la UE a nuevos socios. Las críticas más duras también han venido por otro flanco: «Proteger el estilo de vida europeo».

El conservador griego Margaritis Schinas será el responsable de gestionar esta cartera con la que la alemana quiere reforzar las raíces identitarias de Europa y gestionar una inmigración más «controlada y ordenada», como reclaman los gobiernos ultranacionalistas. «Es un tremendo error (…) Da oxígeno a aquellos que buscan Estados de derecho iliberales e identitarios», lamentó la eurodiputada liberal Maite Pagazaurtundúa.

Por si fuera poco el revuelo generado, Von der Leyen decidió conceder la vicepresidencia de Democracia y Demografía a la croata Dubravka Suica, quien se opuso a castigar al Gobierno de Víktor Orbán por su deriva antidemocrática. 

¿Podría haber cambios en el equipo?

Sí. La Eurocámara deberá dar su visto bueno al nuevo Ejecutivo tras someter a los 26 a sus respectivas audiencias. El apoyo no está garantizado y hay algunos nombres en la cuerda floja como el de la candidata francesa, Goulard, quien fue interrogada este martes en el marco de una investigación por la presunta creación de empleos falsos cuando fue eurodiputada del partido MoDem. También podría haber incorporaciones. El Reino Unido se ha quedado sin cartera al no presentar candidato. «Si piden una extensión (del brexit) y se la concedemos, de acuerdo a los Tratados podrían tener que designar a un comisario y esa persona recibiría una cartera», explicó Von der Leyen.

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