Las sombra del plagio, sobre la cuarta autoridad del Estado

El presidente del Senado, el filósofo Manuel Cruz, es acusado de haber plagiado en una de sus obras

Manuel Cruz es acusado de plagiar en una de sus obras a nueve autores
Manuel Cruz es acusado de plagiar en una de sus obras a nueve autores

Madrid / La voz

La sombra del plagio es alargada, y un año después de que se proyectase sobre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ahora lo hace sobre la cuarta autoridad del Estado, el presidente del Senado, Manuel Cruz.

Sánchez fue acusado en su momento de haber reempaquetado para su tesis doctoral varios discursos y trabajos confeccionados por el Ministerio de Industria durante la etapa en la que el socialista Miguel Sebastián estuvo al frente. Moncloa rechazó estas acusaciones por completo, y aunque sí se admitieron errores de cierto calado a la hora de citar a los autores, despejaron la pelota esgrimiendo que se trataba de una cacería de la derecha española para impedir que una fuerza progresista se mantuviera en el poder. Es básicamente el mismo argumento al que se vuelve a agarrar el Gobierno para defender a Manuel Cruz de las acusaciones del diario Abc, que en su edición de ayer lo acusa de haber «copiado y pegado» varios pasajes empleados en el manual de Filosofía que recomendaba comprar a sus alumnos en la Universidad de Barcelona para superar su asignatura con mayor facilidad.

Según denuncia el diario madrileño, Cruz plagió parte de manuales y obras de nueve filósofos sin entrecomillar y sin las citas requeridas, una tesis, la del plagio, que creen reforzada en que un experimentado académico como Manuel Cruz tiene que saber citar por obligación. De entre los autores a los que se le acusa de plagiar destacan José María Mardones, Nicanor Ursúa, Gianni Vattimo y Nicola Abbagnano.

Manuel Cruz salió al paso de estas acusaciones ayer a primera hora del día publicando un comunicado en el que niega haber cometido esta práctica en la publicación de Filosofía contemporánea, el título de su obra, en la que considera que solo incluye «coincidencias mínimas entre comentaristas que han leído y trabajado sobre un mismo autor», así como «coincidencias en afirmaciones sobradamente conocidas entre especialistas, porque se hablan de las mismas obras y de los mismos autores clásicos».

En el comunicado divulgado por su equipo se hace especial hincapié en que la publicación del presidente del Senado que está en entredicho (tiene publicadas 34) es «un manual de divulgación», dando entender que su voluntad es compartir el conocimiento y no apropiarse de ideas de otros. 

«No todo vale»

Asimismo, el catedrático de la Universidad de Barcelona denuncia en la nota que «no se puede jugar con la honra personal y el prestigio de las personas», y que «no todo vale», al entender que este tipo de acusaciones «inciden en el desprestigio de la política y en la desafección de los ciudadanos hacia ella y hacia las instituciones», concluye.

Cruz recibió ayer el espaldarazo de la plana mayor del PSOE así como de varios integrantes del Gobierno. Una de las más tajantes fue la vicepresidenta del Ejecutivo en funciones, Carmen Calvo, que calificó como «lamentable la «barra libre que se ha abierto contra todo y contra todos». También rompió una lanza a su favor la única ministra gallega del Gabinete: «Ya está bien de difamar y cuestionar el buen nombre de un profesional de reconocido prestigio», dijo Nadia Calviño en una presentación en Vigo.

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